Debates que siempre tienen vigencia

Constituida la “nueva” Corporación Municipal de Santander, que tiene de todo menos de “Cambio”, y por lo que se ve, va a continuar con los viejos tics del pasado, me he permitido rescatar de manera textual una Moción a Pleno que tuve la oportunidad de defender en Junio de 2.010 (si, hace cinco años ya), en las que solicitaba una reducción de sueldos, dedicaciones exclusivas del equipo de gobierno y de altos cargos del Ayuntamiento de Santander:

“En estos difíciles momentos de crisis que han hecho incluso al Gobierno de España adoptar medidas extraordinarias de ahorro en el gasto público y reducción del déficit y aconsejan también la adopción de medidas igualmente extraordinarias en los Ayuntamientos, que además de contribuir a la contención del gasto en cada uno de ellos, tengan un carácter ejemplificante ante los ciudadanos que son quienes han de soportar las pesadas consecuencias derivadas de la adopción de las citadas medidas de ahorro y contención.

El Ayuntamiento de Santander no puede ser ajeno a las circunstancias que aconsejan tomar decisiones tendentes a la reducción del déficit a través del ahorro en gastos no productivos en todo el sector público local, aunque respetando, claro, aquellos que tengan un marcado carácter social.

Una de las cuestiones que contribuirían determinantemente a alcanzar los objetivos de ahorro y ejemplificación es la reducción del aparato directivo del propio Ayuntamiento.

Por ello, presento hoy para su debate y aprobación la siguiente MOCIÓN:

Instar al Equipo de Gobierno a la adopción de las siguientes medidas de simplificación de su configuración:

– Reducción de la estructura del Ayuntamiento de 14 a 7 concejalías y sus correspondientes dedicaciones exclusivas, que asumirían las competencias de las desaparecidas mediante una racional distribución de las mismas.

– Reducción de los Altos Cargos de Confianza a los niveles del año 2004”.

En ese debate de Junio de 2010, el Partido Popular votó en contra de la propuesta. Y en relación al debate suscitado en la actualidad, me temo que nada ha cambiado en la intención del Alcalde. En cualquier caso, dará la oportunidad de comprobar si cinco años después se ha conseguido o no avanzar en la racionalidad municipal en la primera acción de gobierno de esta Legislatura.

Al menos, queda claro que cinco años no son nada, y que lo debatido hace cinco años, lamentablemente, sigue teniendo vigencia.

Un deber necesario

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Ha transcurrido una semana desde las elecciones autonómicas y municipales del pasado 24M. Tiempo más que suficiente para una primera reflexión en este cuaderno de notas. Y en ella hay que decir que el resultado obtenido en Santander ni ha sido el esperado, ni mucho menos el deseado (que era obtener representación dentro del Ayuntamiento de Santander).

Dicho esto, el análisis de causas puede ser extenso y se escapa a un cuaderno de notas como éste. Pero no puedo dejar escapar la oportunidad de mencionar la desigualdad de medios publicitarios y recursos económicos con que los diferentes candidatos y partidos han afrontado estos comicios. Una reflexión que a futuro debe movernos a paliar estos desequilibrios que dificultan que el ejercicio democrático sea desarrollado en igualdad de oportunidades.

Aún a sabiendas de esta tremenda desventaja, se ha intentado trasladar a los ciudadanos una propuesta para #UnnuevoSantander. ¿Y por qué, se preguntarán muchos?. Son diversas las razones éticas y de principios que nos han llevado a hacerlo. Afirmaba el escritor Mark Twain que en veinte años, “estaremos mas decepcionados por las cosas que no hicimos que por las cosas que hicimos”. Por ello, trabajar con ilusión por un proyecto para #UnuevoSantander, lejos de causar decepción, ha sido un reto que ha llenado de orgullo a quien ha participado de él.

A todas esas personas que desinteresadamente han puesto su granito de arena en apoyar, votar, aportar y trabajar en ese proyecto quiero agradecer personalmente esa labor. Para el filósofo Cicerón, no había un deber mas necesario en la vida que dar las gracias. Y eso quiero hacer: GRACIAS.

El fracaso de las politicas sociales en Santander

En el rifirrafe político cabe casi todo. Se puede afirmar una cosa y el adversario político lo contrario.

Lo curioso es leer en los medios como el propio Alcalde de Santander, como candidato del Partido Popular, ha presentado la nueva lista de candidatos que le acompañan en su lista electoral.

No continúan en su lista los actuales concejales de: Cultura, Deporte, Empleo y Servicios Sociales. Precisamente las cuatro patas que sostiene las políticas de bienestar que mas afectan directamente a a personas. Las políticas sociales.

Por tanto no soy yo quien afirma que el Alcalde de Santander ha fracasado en la aplicación y gestión de dichas políticas. Es el mismo, no incluyéndoles en su lista, quien hace es declaración expresa: No se han hecho bien las cosas.

La sensación es que en políticas sociales el Ayuntamiento de Santander no acierta con la tecla que precisa la calle. Pero que el propio Alcalde aparte a todos, repito, a todos, los concejales que han desempeñado labores en el área de políticas sociales, me ahorra muchos comentarios. Ello sólo se explica. El Alcalde se autoevalua y se suspende en políticas sociales.

Así no hace falta mantener un rifirrafe. Todos de acuerdo.

Cambiar decepción por ilusión

Un movimiento social se define como el conjunto informal de individuos dedicado a cuestiones socio-políticas que tiene como finalidad una transformación social.

El colectivo que nos iniciamos hace dos meses bajo el lema “Cantabria Abora” (Cantabria Ahora), teníamos muy claro que la situación de desencanto que vive la sociedad de Cantabria necesitaba de un revulsivo como nuestro Movimiento Social, que permitiera transformar la decepción en ilusión por mejorar la situación social y política en Cantabria.

A esa tarea nos hemos dedicado: Recoger a través de un Manifiesto, principios y valores que deben regir las bases de construcción colectiva de una nueva Cantabria. Para ello, durante 40 días, hemos querido simbolizar nuestra particular “travesía del desierto”, recorriendo barrios y pueblos de Cantabria transmitiendo un único mensaje: “Una nueva Cantabria” es posible.

Para ello, hemos dado la posibilidad de escuchar a quien ha querido hacer propuestas y aportaciones, de manera presencial y a través de las redes sociales, para de esta manera enriquecer un discurso alternativo al tradicional que impera en Cantabria.

Una primera conclusión que obtenemos es la sencillez que hemos encontrado en poder elaborar unos puntos comunes que permitan recoger las necesidades prioritarias de una mayoría social de nuestra Comunidad Autónoma.

El escenario político y social del año 2.015 supondrá una fuerte pérdida de votos de los partidos tradicionales. El 15-M, las Mareas, los desahucios, los fraudes bancarios, las marchas por la dignidad, la agresión al medio ambiente y al patrimonio cultural cántabro, el desencanto ciudadano ante el panorama de corrupción, son algunos de los factores sociales que anticipan la caída del actual orden establecido.

El bipartidismo histórico en el conjunto del Estado al que hay que sumar en Cantabria al Partido Regionalista de Cantabria, constituye “de facto” un “tripartidismo“ que es quien ejerce el poder institucional en Cantabria desde hace muchos años. A pesar de ello, “teatralizan” los debates, las confrontaciones y judicialización de asuntos políticos, las declaraciones polémicas de unos contra otros y se permiten el juego de combinaciones sobre cuál de los pactos post-electorales va a permitir gobernar tras las próximas elecciones.

Todo está permitido menos una cosa: que fuerzas novedosas aparezcan como sujetos políticos en igualdad con el tripartidismo. En ese engarce de intereses, las cúpulas estarán diseñando los nuevos pactos post-electorales que a espaldas de las ciudadanos cántabros van a gobernarnos cuatro años más.

Somos por esa razón ciudadanos de a pié que coincidimos con otros ciudadanos y que nos consideramos hartos de tanto manejo de las cúpulas y de tanta corrupción que tanta injusticia social ocasionan en Cantabria. Ciudadanos que estamos en permanente actitud de sumar y aunar proyectos, y sobre todo, que queremos trabajar para que la mayoría social se erija en contrapoder democrático a las cúpulas eternas de la partitocracia tradicional.

Viene un nuevo año que será de confrontación en todos los niveles, y al discurso que imponen los gobiernos de todo tipo (estatal, autonómico y municipales) creemos se debe plantear otro bien distinto: Un discurso cuya columna vertebral sea la honestidad, la persecución de la corrupción y los despilfarros con dinero público y las nuevas formas de hacer política. Ese es el discurso y los valores que precisa una mayoría.

Consideramos desde nuestro Movimiento Social que es el momento de hacer política desde la persuasión, explicando y haciendo cercano y accesible este discurso y compartiéndolo con la gente. Eso es lo que hemos intentado, durante estos 40 días para “Una Nueva Cantabria”, y que vamos a seguir desarrollando en 2.015.

Hemos vivido coincidencias en encuentros, actos y manifestaciones con muchos ciudadanos. Con una sociedad muy plural, y en ocasiones disgregada y dispersa. No obstante, creemos que no basta con manifestar nuestro desacuerdo, sino que hace falta el catalizador de ese inconformismo en la acción ciudadana de nuestra campaña. Seguramente nos hemos ganado simpatías, apoyos morales y algunas complicidades. Pero no se trata sólo de eso, sino de transformarlo en la suma de compromisos electorales a una propuesta política que hay que poner encima de la mesa frente al discurso de la política tradicional.

Pudiera ser que ante la inmediatez de unas próximas elecciones pueda organizarse en torno a estos valores y principios y con una amplia participación ciudadana una iniciativa electoral con el objetivo de acceder a las instituciones para demostrar que hay otras formas de hacer política en Cantabria.

Desde este Movimiento Social, queremos agradecer a los centenares de personas que se han implicado en esta campaña con ilusión y pasión, y de un trabajo intenso durante 40 días, emprendiendo ese camino, y que nos permita desarrollarlo y ponerlo en práctica: una Nueva Cantabria, construida entre todos y para todos, para cambiar la decepción por ilusión.

Artículo conjunto de Conchi Solanas y Paco Sierra y publicado por “El Diario Montañés” el 20 de diciembre de 2014

Reiniciando…de Cero

Han pasado unos días ya desde que tomé decisiones importantes en relación con mi vinculación política con el PRC. No voy a añadir novedad alguna de lo publicado y de lo conocido.

Ni tampoco me interesa opinar sobre descalificaciones ni intentos de injuriar mi trayectoria. Creo que bastante descalifican a quienes las pronuncian, como para encima responder desde este cuaderno de notas. Si acaso, agradecer el trabajo de muchos militantes, simpatizantes y colaboradores del PRC, que han podido aportarme o enseñarme cosas durante estos 12 años, para ellos realice este pequeño video:

Es el pasado. Un pasado remoto, que ya queda muy atrás.

Y lo que hay que mirar es el futuro. Un futuro para Cantabria que no pinta bien por muchas razones. Por ello, algunas personas con inquietudes, y sin más ánimo que aportar, hemos pensado que hay que hacerlo “Abora” (ahora).

Y en esas estamos. No dejaré de hacer lo único que se hacer: trabajar con más gente.

Y alguna cosuca curiosa hemos puesto ya en la red:

El resultado ha gustado a mucha gente, y creemos que el reto merece la pena. Así que, reiniciándome, y partiendo de Cero, se afronta esta nueva etapa, llena de ilusión.

Y este Cuaderno de Notas, seguirá abierto para ir anotando nuevas reseñas…

La EPA y la EPO

Aún admirado por el espectáculo grandioso de la llegada y fin de etapa  de la “Vuelta Ciclista a España” al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, hago un breve repaso mental de los últimos acontecimientos de este noble deporte de la bicicleta, uno de los más duros y exigentes, donde se reflejan los verdaderos límites de la resistencia del cuerpo humano. Admirado, respetado y seguido por una numerosa afición.

Y sin embargo, en la actualidad está pasando unos momentos de bajón en la credibilidad como deporte ante los numerosos casos de dopaje, el más reciente, el de la “EPO”, entre cuyos efectos está el de conseguir en pocas semanas una mejora significativa de los valores del consumo de oxígeno, del tiempo de agotamiento, y en resumen, una mejora importante del rendimiento de los ciclistas dopados.

Pasados unos meses de ser suministrado, es cuando los efectos secundarios se muestran: favorecer el desarrollo de la hipertensión arterial, insuficiencia renal, enfermedades cardiovasculares, riesgo de problemas tóxicos, trombosis cardíaca, arterial, pulmonar y accidentes cerebrales vasculares. Después de hecha la “trampa” que supone el dopaje, y a la que algunos ciclistas recurren para mejorar su rendimiento deportivo, la EPO pasa “factura “ en la salud.

De la misma manera, hay muchos agentes económicos, sociales y políticos pendientes de las variables socio-estadísticas.

La Encuesta de Población Activa (EPA) que mide la estadística del desempleo ha sufrido modificaciones sustanciales, la última de ellas hace pocos meses, que de alguna manera contribuye a mi modo de ver a “inyectar” dopaje al sistema:

Una.- La modificación del cómputo de la población activa ha dado lugar a un “crecimiento importante” de ella con lo que la tasa de paro que se calcula como cociente de esta cifra, ha bajado unas décimas automáticamente.

Dos.- La EPA clasifica a una persona como parada cuando desea trabajar, está buscando empleo activamente y en condiciones de incorporarse a un empleo dentro de las dos semanas siguientes.  Cuando una persona sin trabajo afirma que no lo está buscando porque cree que no la va a encontrar, simplemente se le excluye de la estadística de parados.

Tres.- Para ser clasificado como parado no debe trabajarse ni una sola hora durante la semana de referencia: si se está ocupado, no se puede estar desempleado. Para la EPA si se trabaja una hora a la semana ya se considera como ocupado. Según la última EPA del segundo trimestre de 2014, 837.000 personas trabajan una hora a la semana.

Si nos centramos en el año 2014, los datos del segundo trimestre indican que, según la EPA, en España hay 5.622.860 personas desempleadas. En 2014 la suma de empleos a tiempo parcial y las personas que se encuentran “desmotivadas” y que la EPA excluye de su concepto de parado, supondrían que el total del desempleo en España se situara en más de siete millones de personas en 2014. Un criterio más cercano a la realidad y más alejado del “doping” estadístico supondría incrementar la cifra de parados, en casi 1.400.000 personas, más de las que figuran en las estadísticas oficiales.

La precarización de las últimas reformas laborales además afianza esta situación de tapar realidades que no aflorarían si no se adoptase ese criterio más amplio.

En definitiva, preguntarse cuántos parados hay en España equivale a plantear la necesidad de reconsiderar para qué queremos las estadísticas de desempleo. Si queremos “dopar” esas estadísticas para obtener buenos resultados y que el político de turno se cuelgue una medalla, podemos seguir con la metodología actual. Si las queremos para saber cuánta gente no consigue un trabajo en condiciones de dignidad, resulta urgente ampliar el concepto actualmente aplicado y suprimir el tratamiento de dopaje a la EPA.

Este tipo de fraudes, que como en el deporte, se realizan en la política laboral, resta credibilidad  pues permite borrar huellas de lo que realmente está pasando y se trata de un engaño masivo para fingir una recuperación económica que no es tal.

Como el dopaje en el ciclismo, los problemas en la “salud” de la sociedad no tardarán en manifestarse y pasar factura.

Para este Gobierno, su objetivo es llegar a las próximas elecciones en 2015 con el “maillot” de vencedor cueste lo que cueste. No le importa que el posterior control anti-doping lo descubra: los votos electorales ya habrían sido depositados.

Artículo publicado por “El Diario Montañés” el 17 de septiembre de 2.014

Privilegiados en Cantabria

Hemos conocido recientemente una cifra rotunda: En el conjunto del Estado y de sus instituciones hay más de 10.000 personas aforadas. Se mire por donde se mire, o se intente justificar de mil maneras, son demasiadas personas las que disfrutan de ese privilegio procesal.

Y más cuando lo comparamos con Estados como Portugal o Italia donde no existe más aforado que el Presidente de la República, es decir, uno. O en Francia, donde hay diez aforados. Pero sin duda, otra cifra rotunda la tenemos en Alemania o Reino Unido, donde no hay una sola persona aforada. Cuando somos tan dados a compararnos en cifras con nuestro entorno europeo, estas son las magnitudes a las que debiéramos hacerlo.

El aforamiento, dicho de manera sencilla es un privilegio procesal del que gozan los parlamentarios y los altos cargos, del Estado y de las Autonomías, y supone alterar las reglas de la competencia procesal, de tal manera que son encausados y juzgados por determinados tribunales previamente señalados y no por los tribunales ordinarios como sucede con el resto de ciudadanos.

En Cantabria, la cifra de personas aforadas sobrepasa bastante el centenar, sí, he dicho bien, más de cien personas disfrutan de ese privilegio. La cuenta es clara: 39 parlamentarios autonómicos, 60 altos cargos del Gobierno de Cantabria, más los miembros de la judicatura y fiscalía correspondiente al ámbito del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.

Y si tenemos en cuenta que es el propio Parlamento de Cantabria quien propone con nombres y apellidos el nombramiento de esos magistrados (que recordemos son los que instruyen, deciden y juzgan los casos que afectan a aforados) para ser finalmente ratificados por el Consejo General del Poder Judicial, órgano de por si suficientemente polítizado también, se entiende mejor este amor y este cariño que tienen algunos a mantener vigente el aforamiento en estos días.

Este sistema perverso a la hora de designar a estos Tribunales, Supremo y Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas, es el que invita a que el número de personas e instituciones que quieran pasar a ser aforadas haya aumentado en el pasado reciente y quiera seguir aumentando en el futuro.

El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) revela datos de la enorme distancia que existe entre los políticos y los ciudadanos, llegándose a calificar a la clase política en su conjunto como el tercer problema que perciben los ciudadanos, sólo superado por la crisis económica y el desempleo. Y el mantenimiento de privilegios como el aforamiento y otros muchos, no ayudan en nada a cambiar esta visión negativa de la actuación política.

Un Fiscal del Tribunal Supremo, Manuel Dolz, hace menos de un mes, pedía públicamente que se suprimieran todos los privilegios, incluido el aforamiento porque suponen un privilegio procesal y un desprecio a los jueces ordinarios.

La Sala de Gobierno del Tribunal de Justicia de la Comunidad Valenciana, también el mes pasado afirmaba que los aforamientos en España eran excesivos, y que los actuales cambios legislativos puestos en marcha van en la línea contraria, es decir, tienden a aumentar aun más si cabe esta cifra.

 Son épocas estas, muy dadas en anunciar medidas de regeneración política y democrática. En Cantabria se ha reducido el número de parlamentarios de 39 a 35, y se quiere cambiar en todo el Estado el sistema de elección de los alcaldes para las próximas elecciones municipales bajo el criterio de la lista más votada. Y ese yo creo que no es el camino. Más bien se trata de distraer al personal.

 Me atrevo a proponer una medida muy sencilla y concreta que seguro contribuiría a regenerar el sistema o cuando menos la percepción que la sociedad tiene de la clase política: modificar el Estatuto de Autonomía de Cantabria en el sentido de eliminar este privilegio procesal. Que un político, sea diputado autonómico o alto cargo del Gobierno de Cantabria, tenga el mismo tratamiento ante la justicia que cualquier otro ciudadano cántabro. Sencillo, ¿no?. Cuando hay voluntad política real, las cosas pueden hacerse de manera “express”. Para otras cuestiones concretas bien rápido se hicieron algunas reformas, incluso de la Constitución Española. ¿Por qué no para ésta?

 Medidas que cambien los vicios del sistema y que supongan abolir los privilegios absurdos son las que se precisan en estos momentos para evitar que la clase política y la sociedad se distancien mas. Son las que marcarán la verdadera “regeneración” del sistema. No las cortinas de humo que desde las tribunas y los despachos de los privilegiados, puedan lanzar unos y otros.

Artículo publicado en “El Diario Montañés”, el 4 de agosto de 2.014

 

La vitalidad de Santander

Llama la atención el inusitado interés que muestran los partidos políticos, sindicatos, grupos de investigación y agentes sociales en estudiar todo lo que sucede con Santander y su situación actual. Y , sin embargo, cuando no hay vitalidad, por el contrario, la ciudad languidece.

Una iniciativa que cabe destacar en este sentido es “Foro Santander”en la que participan varias entidades y en la que colabora “El Diario Montañés”. Es sin duda el mejor reflejo de un asunto que concita el interés de la sociedad.

Y a ello me quiero referir para aportar mi pequeño granito de arena, analizando algunos indicadores externos que puedan reflejar la vitalidad de nuestra ciudad.

La población en Santander ha descendido en los últimos diez años desde 183.955 hasta los 177.123 actuales y, sin embargo, el número de desempleados se ha duplicado en los últimos 7 años, pasando de 8.000 a más de 16.000 desempleados.

Pero, siendo esto así, la lectura política de estos datos siempre genera controversia entre gobierno y oposición y la discusión se asemeja a la fábula de los galgos y los podencos. Y ese no es el debate que puede interesar a los ciudadanos.Por ello, cabe profundizar en los fenómenos sociales acontecidos en los últimos 20 años en Santander:

 1.Falta de cohesión social.

 Hace años, Santander tenía una estructura social más o menos equiparada, pero en la actualidad constituye un espacio social urbano segregador.

La vivienda es el primer factor de segregación urbana, porque la renta delimita su acceso en función de su precio. Los últimos veinte años han supuesto una carrera urbanística alocada de encarecimiento de la vivienda que ha supuesto que las generaciones de santanderinos comprendidas entre los 25-45 años se hayan visto expulsados económicamente y obligados a buscar viviendas situadas en la periferia de Santander e incluso más allá, en otros municipios comprendidos dentro del área metropolitana de la Bahía.

Así, el nivel de ocupación habitual de las viviendas de Santander no pasa del 78% del total, siendo el 22% segundas residencias de veraneo y fin de semana, o simplemente viviendas vacias.

La intervención que el Ayuntamiento debió tener hace 20 años en materia de vivienda protegida, no la tuvo hasta bien entrado el año 2009, cuando los procesos de fuga en masa de jóvenes fuera de Santander ya estaban casi concluidos.

 2.El modelo de ciudad es desequilibrado

 Analizando el parque de viviendas de la ciudad se encuentran zonas con niveles de servicios, equipamientos o zonas verdes, muy inferiores a los estándares que una ciudad moderna debiera tener en el S. XXI.

La superficie verde por habitante que la Organización Mundial de la Salud recomienda se encuentra entre los 10 y 15 m2. Pues bien, hay barrios de enorme importancia demográfica como Castilla-Hermida, en donde habitan 20.000 santanderinos, que tienen 2 m2 de zona verde por habitante. Otras zonas del norte de la ciudad, sin embargo, tienen más del doble del índice recomendado (40 m2).

La distancia considerada como más eficiente para que los ciudadanos encuentren servicios básicos para la vida del día a día es de 300 metros (menos de 5 minutos andando). Y me refiero a la venta de pan, pescado, productos cárnicos, fruta-verdura, productos farmacéuticos y prensa. Pues seguro que muchos de los que nos leen, miles y miles de habitantes de Peñacastillo, San Román, Monte, Cueto y otros muchos barrios de Santander carecen de esa cercanía a esos servicios.

3.Un transporte que no conecta el trabajo y el empleo con la residencia.

Las últimas estadísticas revelan que todos los días 90.000 personas salen o entran de Santander para trabajar o estudiar. De ellos, más del 75% utiliza vehículo privado, sin embargo, los transportes públicos, que garantizan la movilidad sostenible, no son prioritarios para nuestros gobernantes.

La canalización de esos vehículos, las infraestructuras que ello supone y su coste, y la contaminación que generan, son algunas de las consecuencias indeseadas que la ciudad y sus ciudadanos debemos soportar.

Debe primar en todo caso este dato: El Área Metropolitana de la Bahía de Santander supone el 5% de superficie del territorio de Cantabria donde se alojan casi 300.000 habitantes, es decir el 50% de la población cántabra. Por eso, actuaciones individualistas desde Santander o el resto de municipios del entorno de la Bahía pueden ser un grave error que no conseguirá resolver el problema. Es imprescindible el consenso entre municipios al margen de los localismos.

Admitámoslo. Existe un proceso larvado, más o menos encubierto, de segregación social. Es una clave fundamental para entender colectivamente todo lo que está pasando. Lo importante no sólo es conocer si los habitantes aumentan o disminuyen de un año para otro en Santander. Lo fundamental es generar para el futuro un espacio social que se llama Santander y el área metropolitana, cuya actuación tenga como prioridades la cohesión social, la calidad de vida de todos los vecinos por igual y una movilidad fuertemente apoyada desde el transporte público. Ese es el verdadero reto.

No existen los remedios milagrosos y menos cuando las dinámicas tienen tanto arraigo en la ciudad. Pero sin duda, aportar luz, datos, reflexión y análisis junto con una participación social activa, podrían ayudar a sentar las bases de un futuro lleno de vitalidad para Santander.

Sin embargo, hay quienes siguen empeñados en mantener dinámicas del pasado. El doctor Koch, el padre del “Bacilo de Koch” afirmaba que “cuando un médico va detrás del féretro de su paciente, a veces la causa sigue al efecto”.

Articulo publicado por “El Diario Montañés” el martes, 1 de julio de 2.014 

Elecciones Europeas y Cantabria

Como dice el refrán popular que “Vale más lápiz corto que memoria larga”, voy tomando algunas notas de lo acontecido en las últimas elecciones europeas del 25 de mayo, no vaya a pasar el tiempo y se nos borren de la memoria algunos datos y enseñanzas.

Rios de tinta se han escrito sobre ellas ya, de todos los gustos y colores, pero creo que la lectura de datos en clave interna, del Estado, es muy reveladora del actual estado de cosas que vivimos. Me gustaría dejar por escrito cuatro hechos fundamentales a mi modo de ver:

Uno. El bipartidismo imperante de los últimos años (PP-PSOE) no alcanza el 50% de los votos emitidos, un hecho no conocido desde casi el inicio de la etapa constitucional. Puede ser interpretado de muchas maneras, coyuntural, voto de castigo al “sistema”, no movilización de sus cuadros y militantes… Yo no haré más que poner en evidencia el dato y añadir, que los próximos comicios locales o estatales podrían confirmar ese cambio de ciclo político.

Dos. El rechazo en el cómputo general de la labor del actual gobierno que, a pesar de ser la fuerza más votada, solo obtiene el 26% de los votos emitidos en el Estado, que es circunscripción única. Un mensaje claro al Gobierno de Rajoy y del Partido Popular, rechazando los recortes brutales en la Sanidad, en la Educación y en la Dependencia. Fuera de las lecturas eufóricas desde La Moncloa o desde la calle Génova, supone un varapalo electoral y al mismo tiempo un giro hacia la izquierda, con un voto muy fragmentado pero numéricamente muy superior.

Tres. Han perdido votos, y además de manera importante, los partidos “viejos”, tradicionales, burocratizados y jerárquicos, y han subido los partidos que principalmente dan prioridad a las bases, lo que algunos denominan la “nueva política”. Haya o no influencia en este hecho del movimiento social 15-M, hay que reconocer que un sector importante de la sociedad se va decantando por opciones que intentan asemejarse a lo que en su día dicho movimiento preconizó: una forma de hacer política más horizontal, más transparente, y de más democracia interna. Se marca claramente una tendencia, con todos los matices que se quieran y con las excepciones que se quieran, pero es sin duda el inicio de hacia dónde irá la demanda ciudadana de la política del futuro. Y, por supuesto, las campañas electorales “baratas”, muchas de ellas hechas desde las redes sociales y con poca financiación, se han impuesto a los grandes partidos que desarrollan costosísimas campañas para unos resultados electorales que seguro no han sido los esperados. La política 2.0., de la que hablé en un artículo publicado en 2011, parece que poco a poco se va imponiendo como tendencia política.

Cuatro. Para una lectura de los resultados de Cantabria, por supuesto que es válido lo que he descrito anteriormente, pero debo añadir más, como es el factor distorsionante de la no presentación de mi partido, el PRC, a las elecciones europeas, de la cual ya dejé por escrito mi opinión antes de las elecciones. Y los hechos parece que han ido por ahí: Victoria del Partido Popular, la abstención mayor que en anteriores comicios europeos, y la dispersión de voto entre muchas y variadas fuerzas políticas. Ese abandono político nos ha hecho perder una gran oportunidad para estar más cerca que nunca de los barrios, calles y pueblos en estos momentos de crisis. Es más, la libertad de voto para cualquier opción política (incluida el Partido Popular) pregonada públicamente por mi partido nos ha hecho alejarnos más de nuestros votantes. Quienes nos consideramos de izquierdas dentro del PRC, hubiéramos preferido una mención pública y expresa excluyendo de esa recomendación al Partido Popular, condenando de esa manera lo que una mayoría de la sociedad ya ha expresado en las urnas: el rechazo a la austeridad que recorta en sanidad, en educación y en bienestar social que benefician especialmente a las clases más desfavorecidas. Pero claro, como dice otro refrán, “Casa de dos puertas, difícil de guardar”.

Artículo publicado por “El Diario Montañés”, el sábado 7 de junio de 2.014

Dilema innecesario

 Dentro de pocos días se celebrarán elecciones al Parlamento Europeo. Unas elecciones a las que el Partido Regionalista de Cantabria ha decidido no presentarse. Aunque sería más correcto decir que se continúa con la decisión de no presentarse a unas elecciones europeas desde aquella primera del año 1.989.

 Pero no son éstas unas elecciones europeas cualquiera. En Europa y en el Estado vivimos unos años convulsos: una crisis económica y social muy profunda, con descrédito de la política, casos de corrupción por doquier, la troika europea y “los hombres de negro” imponiendo al Gobierno Central y a las Comunidades Autónomas unos recortes drásticos a nuestro Estado de Bienestar… Es decir, esta coyuntura invitaba a enviar un mensaje ciudadano inequívoco que dijera: ¡Basta!. Al menos en Cantabria.

 Soy además de los que pienso, y es una opinión estrictamente personal, que un Partido Político debe presentarse a todas las elecciones, sean del ámbito que sean, y sea cual sea el resultado electoral que deparen esos comicios: la virtud de poder opinar y confrontar proyectos políticos en democracia es un bien que tenemos los ciudadanos y se produce cada cuatro años (o cinco como en el caso del Parlamento Europeo), y que no se puede desaprovechar.

 La dificultad de obtener un escaño en el hemiciclo europeo (Aproximadamente 250.000 votos), no debiera haber sido un freno para, al menos, intentar una coalición con otros partidos que compartieran el mismo sentir e inquietudes y que permitiera sumar votos para obtener la representación precisa.

Los partidos políticos sin excepción son la conexión entre las instituciones democráticas de representación y los ciudadanos. Y esta conexión debe hacerse cada día en las calles, en los barrios y en los pueblos, y siempre que existe una convocatoria ante las urnas, hay que facilitar la participación a la ciudadanía con la papeleta correspondiente.

Una campaña implica movilización del partido en su conjunto, redactar un programa electoral, impulsar a la militancia y reclutar nuevas personas para nuestro proyecto político, acercarnos en el cara a cara a la gente, a escuchar y recoger inquietudes de la gente, y en último término a que en todos los colegios electorales haya una papeleta en que figure el PRC o una coalición en la que participe.

Sin embargo, el PRC decide una vez más no concurrir como partido ni integrando alguna coalición electoral con otros partidos políticos autonómicos afines, para sumar votos y poder de esta manera llevar la voz de Cantabria a las instituciones europeas. Poder defender de manera directa a ganaderos, pescadores, trabajadores de la industria, autónomos, y tantas y tantas personas afectadas directamente por decisiones que se toman desde Bruselas. Hay quien afirma que el 80% de las decisiones en materia normativa ya provienen de las instituciones europeas. Demasiada importancia y trascendencia en juego como para no intentar participar en estas elecciones.

Se decide dar “libertad para que voten la lista que crean oportuna”, según declaraciones hechas a los medios de comunicación.

Los militantes, votantes y simpatizantes regionalistas deberemos dilucidar si acudir o no a las urnas, ante la incomparecencia del PRC. Intuyo que muchos miles no acudirán, y otros deberemos escrutar como si de una quiniela de fútbol se tratara, a qué partido o coalición electoral queremos votar en estas elecciones al Parlamento Europeo.

No es difícil intuir que la abstención electoral entre los votantes regionalistas será muy alta, dejando su espacio electoral libre para que otras fuerzas políticas, que si se presentan, lo ocupen o al menos, crezcan proporcionalmente en los porcentajes de votos emitidos en los resultados electorales.

Y viviendo como vivimos en una Comunidad Autónoma donde la derecha conservadora siempre es mayoritaria,(lo dice el propio Miguel Angel Revilla), es tanto como decir, que el Partido Popular, resultaría vencedor de esas elecciones en las urnas de Cantabria, en un porcentaje de voto mucho mayor del que realmente podría llegar a obtener, si el PRC pusiera la papeleta electoral encima de la mesa.

Creo que es notorio el sentir generalizado de que una mayoría social de cántabros somos contrarios a la política anti-social que el Partido Popular y el Sr. Diego está realizando en Cantabria, y sin embargo, las urnas del 25 de Mayo en Cantabria y los votos reflejados en las mismas pueden indicar lo contrario. Será un análisis que en Cantabria se realizará, tanto por partidos, como por los medios de comunicación.

De esta manera, la lectura política que se podrá hacer es que el partido que está llevando los recortes de la sanidad, de la educación, de la dependencia en Cantabria, el partido que está llevando a cifras record de desempleo a Cantabria, y al que venimos criticando y oponiéndonos durante tres años los regionalistas, podría salvar su pellejo político de recibir un severo “castigo” en las urnas que dejara en evidencia sus recortes sociales y su nefasta política en Cantabria.

Ese sentimiento de orfandad política que ofrece el PRC en las citas europeas, y en las generales, salvo la convocatoria a las elecciones generales de 2.011, nos sitúa una vez más en el dilema de tener que decidir entre no votar, aupando al PP a obtener una victoria “masiva” (como sus recortes) en las urnas de Cantabria, o votar a otras fuerzas que no representan ni defienden a los ciudadanos de Cantabria.

 

El colchón de los abuelos

No hace muchos días, tuve la oportunidad de conversar con un pequeño empresario que me comentaba la situación por la que pasaba su empresa en la crisis. Una parte de sus productos (recuerdos de Cantabria), van destinados a la venta a turistas que pasan unos días en Cantabria, especialmente a personas mayores que acuden en viajes organizados.

“Hemos notado la crisis de manera especial”, me decía, “pues gran parte de nuestros productos, eran adquiridos por personas mayores, y de tres o cuatro años para acá, los grupos de turistas siguen llegando pero esa compra no incluida en su paquete básico del viaje ya no la efectuaban para ahorrar y poder ayudar a su familia”. Lógicamente se imponen las prioridades y la familia es lo primero.

Un efecto indeseado mas de la crisis: el descenso en el consumo de bienes de ocio, por parte de un sector de la población que hasta ahora había aguantado duramente la sacudida de esta prolongada crisis: los jubilados. Los abuelos.

A pesar de que las pensiones en su mayor parte no suponen unos ingresos demasiado abundantes, sino más bien lo contrario, si que gozan de una cualidad de la que no gozan todos los hogares en estos momentos: la seguridad del ingreso en las familias al final de cada mes.

Un dato:

· Antes del estallido de la crisis en el año 2007, había cerca de 100.000 hogares con todos los miembros en paro y en la que convivía una persona mayor de 65 años.
· En el año 2011, esta cifra superaba con creces las 300.000 familias, es decir, tres veces más, en menos de cinco años.

Y sin llegar a esa situación extrema, hay estudios que cifran en el 20% los abuelos que ayudan económicamente a sus hijos y nietos a pesar de que los ingresos de sus pensiones no sean muy altos. Esta ayuda resulta en muchos casos vital para la alimentación y subsistencia básica de su familia.

De esta manera, las pensiones suponen, además de una forma de garantizar unos ingresos para mantener mínimamente la calidad de vida a nuestros mayores, una especie de “colchón” de seguridad con el que asegurar la cohesión social. La tendencia a vivir con el abuelo es mayor en aquellas familias que viven una situación más precaria. Y es la familia quien esta amortiguando unos demoledores efectos de millones de familias.

Todo ello a costa de las penalidades de una generación de personas mayores que trabajó muchisimos años con mucho esfuerzo, soñando que sus hijos pudieran salir adelante, que “progresaran”, mas allá de lo que habían podido hacer ellos dadas las limitaciones existentes en otras épocas en “blanco y negro”.

Un estudio publicado en 2012 por Funcas sostenía que más de un millón de abuelas cuidan regularmente a sus nietos en España. El estudio refleja la creciente participación de los abuelos y abuelas en el círculo familiar, y el sostén que representan en él, desempeñando también un importante papel como ‘cuidadores’ al hacerse cargo de sus nietos mientras los padres salen a trabajar.

Pero no quiero reducirlo a datos estadísticos. Se trata de una percepción que muchos podemos contrastar: multiples casos en los que una pensión de poca cuantía que antes de la crisis se destinaba solo a las necesidades de la persona mayor, tiene que alimentar ahora a una familia numerosa.

No cabe hablar de pobreza absoluta ni de hambruna, pero los indicadores muestran que cada vez más hay pobreza relativa y desigualdad social. Y esta situación tiene y tendrá efectos negativos en todo lo que tiene que ver con nuestro Estado de bienestar: la educación, la sanidad y la dependencia.

El reparto entre toda la familia de una pensión, normalmente no muy alta, puede lograr evitar situaciones de exclusión, pero hace que la pobreza relativa se desaparrame como una mancha de aceite, afectando a todos los miembros del hogar.

Y siendo así nuestra realidad, cabría preguntarse: ¿Por qué damos por hecho que los abuelos tienen que sacrificarse? ¿No estan en su momento del merecido descanso y disfrute después de tanto sacrificio?.

Pero sobre todo, quedan estas cuestiones: ¿Cuánto se podrá estirar la solidaridad familiar sin que se rompa algún muelle del colchón?. ¿Cuánto tiempo van a poder nuestros mayores hacer el papel que le correspondería realmente a la protección social y constitucional que el Estado debería estar prestando ya?.

Porque el día que ellos fallen, y no alcanzo a imaginar cuanto tiempo más podrán seguir aguantando esta situación, estaremos iniciando la caida al vacio, pero ya sin “colchón” con el que amortiguar el golpe.

Artículo publicado por “El Diario Montañés” el 29 de abril de 2.014

 

El “Efecto Gamonal”: Que cunda el ejemplo

Hay quien afirma que la labor de los políticos al frente de las Administraciones es situar en un orden de prioridades presupuestarias las inversiones públicas para que la vida de los ciudadanos sea un poco mejor cada día.

De hecho, el diagnóstico previo de las necesidades la realizan los ciudadanos en su día a día mas cercano, de tal manera que la conformación de la opinión pública debe ser el nudo desde el que actuar o intervenir socialmente.

El objetivo que debiera guiar a la acción política, aparte de la competición electoral propia de las campañas entre partidos, debe ser un reflejo de los diagnósticos que se elaboren tomando como base la opinión pública y los ciudadanos en su conjunto. Un ejemplo muy valido lo hemos tenido hace unas semanas en Gamonal, Burgos.

El “Efecto Gamonal” supuso entre otras cosas que los propios vecinos del barrio burgalés no querían que se ejecutara el bulevar previsto y su correspondiente aparcamiento subterráneo privatizado y que, por el contrario, preferían que ese dinero se dedicara a otros asuntos más urgentes. Y la verdad es que su onda expansiva no se ha hecho esperar y ha cuajado poco a poco en la conciencia de muchos ciudadanos.

El ejemplo que se ha dado desde ese punto concreto de la geografía ha tenido una ola de influencia ejemplarizante desde muchos puntos de vista:uno, más conocido, el de los ciudadanos que de manera espontánea se rebelaron paralizando una obra decidida desde el Ayuntamiento, a espaldas de los propios vecinos que, en teoría iban a ser los beneficiarios del proyecto.

Otro, sin embargo, es menos conocido, en el que los ciudadanos del barrio fueron capaces de proponer y exponer posibles alternativas viables al dinero que se pensaba invertir: escuelas infantiles, talleres de empleo para desempleados, mejora de servicios públicos básicos, actividades para los jóvenes, iniciativas de generación de empleo de proximidad… Y para esto no fueron necesarios sesudos gabinetes ni experimentadas consultoras internacionales

No conviene por tanto, disfrazar el ejercicio de la política anteponiendo la oportunidad del momento a la necesidad perentoria, técnicas de marketing político, o infografías permanentes, que no atienden a las necesidades reales de la sociedad.

No se puede afirmar que exista una estrategia única para llegar a ello. Hay muchas maneras de contrastar y evaluar las tendencias sociales, las prioridades y lo que se denomina “opinión pública”.

Una herramienta posible es la que nos ofrecen las encuestas cuantitativas, como las que lleva a cabo el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), quien ofrece de manera reiterada en las últimas series publicadas como las máximas preocupaciones de los ciudadanos: el desempleo y la economía, la corrupción y la sanidad.

Existen más formas válidas de conocer la opinión general de la ciudadanía y que podrían ser:
· Las redes sociales e Internet.
· Líneas argumentales principales de las agendas diarias de los medios de comunicación.
· Principales líderes de opinión social y exposición de sus inquietudes.

Sin embargo, para no remontarnos a “herencias recibidas”, basta con dar un repaso a las hemerotecas de Cantabria, sin ir más lejos del último mes, que nos ofrecen los siguientes titulares:

· “Se construirá un centro de interpretación de refugios anti-aéreos en la Plaza del Príncipe”

· “El montaje del Museo del Deporte en Santander comenzará en el mes de marzo”

· “Santander acogerá el Mundial de Vela en 2014”

· “La reivindicación de la construcción del AVE entre Palencia y Santander sería prioritaria para Cantabria”

Podría seleccionar muchos más titulares llenos de intenciones o actuaciones que suponen el destino dinero público a objetivos muy loables y respetables, sin duda, pero nos daremos cuenta, de que estos recientes titulares quizá queden distantes de lo que la “opinión pública” percibe como actuaciones realmente necesarias y precisas.

Convendría por tanto, que entre todos los agentes políticos, sociales y económicos, se formulara una reflexión conjunta acerca de las prioridades y el destino de los dineros públicos, cada vez más escasos, y que estos fondos se dedicaran a aquellos asuntos más urgentes para una mayoría amplia de la sociedad.

La rentabilidad social de cualquier inversión pública debe estar perfectamente medida, y sus potenciales impactos positivos en la población, en forma de retornos sociales y económicos que beneficien a la sociedad en su conjunto, especialmente a las clases sociales menos favorecidas. Campos tan prioritarios como la Sanidad, Educación, Economía Social, sin duda, debieran concitar ese consenso básico que nos haga despegar de una vez por todas.

Se trataría de recuperar, merced al “Efecto Gamonal”, la verdadera medida de las necesidades de la gente.

Artículo publicado en “El Diario Montañés”, el 25 de marzo de 2.014

La generación devastada por la Galerna

El temporal en la mar de estos revueltos días de febrero ha dejado en la costa cántabra enormes destrozos: Diques, escolleras, barandillas, establecimientos, y otros enseres han sido arrasados, dejando un paisaje más que dantesco. Ni los más viejos del lugar recuerdan tanta violencia de la mar, ni resultados tan dramáticos.

Las instantáneas con imágenes espectaculares recogidas en los medios de comunicación y las redes sociales, se alternan con el inventario de los daños materiales y las comitivas de instituciones y personalidades que cuantifican las perdidas. Que por si alguno lo duda, las pagaremos con dinero de todos.

Lo mismo se podría decir de otra “Galerna”, la crisis, que lleva azotando bastante más tiempo a Cantabria. Los datos ofrecidos por el Observatorio de Emancipación de la Juventud de España, revelan un panorama en el muchos jóvenes menores de 30 años han tenido que volver al principio, a rehacer las maletas y volver al hogar familiar, complicando, aún más si cabe, las cosas para los nacidos entre 1983 y 1998.

Algunas “imágenes” que nos está dejando:

  • Un 83,4% de los jovenes cántabros, unos 63.145, está obligados a vivir con sus padres. Su poder adquisitivo ha disminuido en el último año por lo que el acceso al mercado de la vivienda es cada vez más limitado. De los 75.690 cántabros con estas edades, tan solo 12.545 han conseguido irse a vivir por su cuenta. Somos la tercera comunidad autónoma con el mayor coste de acceso a la vivienda libre en propiedad para un joven.
  • Que la inestabilidad, no precisamente la meteorológica, y la temporalidad en el empleo, lo ratifican los datos: el 47,5% de este núcleo poblacional está inactivo (segunda tasa más alta del Estado).
  • Del 33,5% que sí ha encontrado un trabajo, el 96% ha sido con un contrato temporal. Y cuanto más jóvenes, peor: Siete de cada diez menores de 25 años no participa del mercado laboral.
  • Los sueldos retrocedieron en el último trimestre de 2013 respecto al del año precedente. La media anual de los jóvenes de entre 16 y 30 años es de 12.269 euros (un 2,53% menos que en 2012), y uno de los salarios medios más bajos de España. La capacidad adquisitiva ha retrocedido un 5,68%.

El balance y resultado de los daños se podría concluir afirmando que los jóvenes cántabros menores de 30 años, asalariados, presentan pronunciados rasgos de precarización en el empleo. La famosa nueva clase social del “Precariado”.

El temporal de las crisis es de una magnitud tal que la gran mayoría de los jóvenes con trabajo son mileuristas, encadenando contratos temporales con períodos de paro y abocados sin remedio al consumo low cost y a la marca blanca. A ellos se les están añadiendo, a marchas forzadas, los nuevos parados de edad más avanzada y los centenares de miles de autónomos y pequeños empresarios que han tenido que cerrar sus negocios o que han visto dramáticamente reducido su nivel de renta. La onda de alcance de la tormenta se va amplificando.

El hijo de un médico o de un abogado puede ser un parado o un precario, algo impensable hace años. Y también se puede afirmar que será la primera generación de la Historia que vivirá peor que sus padres.

Hace casi cien años, y en plena crisis de los “años 20”, la mecenas Gertrude Stein, amiga íntima de Hemingway, bautizó a sus compañeros escritores como: “Lost Generation”, “La generación pérdida”.

Según los estudios al respecto, la mayor parte de nuestros jóvenes están desencantados. Desorientados. Decepcionados. La tendencia inequivoca deja bien claro que los menores de 30 años se pueden convertir en una generación pérdida, sin futuro ninguno.

Y así lo pronostica la Organización Internacional del Trabajo: Los jóvenes pertenecientes a Estados del Sur de Europa (Grecia, Portugal, España…) pueden protagonizar una “generación perdida” que tienen que pasar una odisea para entrar en el mercado laboral y que no encuentra solución a la situación en la que está inmersos. Según los cálculos puede llegar hasta el 70% de paro juvenil.

Muchos de estos jóvenes se estarán preguntando donde están los preceptos de la Constitución Española, los Derechos Humanos, las instituciones de la Unión Europea…, ¿Dónde quedan todos esos derechos supuestamente protegidos?.

Por ello, conviene cuanto antes hacer balance de daños y pasar la cuenta a los causantes de esta “Galerna” que azota a los más jóvenes. Aunque mucho me temo, a diferencia de los destrozos por el temporal, que de esta factura no querrá hacerse responsable nadie.

Hemingway, miembro de aquella “generación perdida” dejó esta frase: “El mundo es tan bonito y valioso que se lucha por él “. De justicia sería por tanto, saldar la deuda por esta “galerna”, y dejarnos la piel por nuestros hijos. Ellos son el futuro.

Artículo publicado en “El Diario Montañés”, del viernes 21 de febrero de 2.014

 

Gestión directa de los Servicios Públicos.

“…Lo esencial (evidente) es invisible para los ojos”. Antoine de Saint-Exupery. Autor de “El Principito” 

Está de moda. Analistas sesudos. Libros de economía por doquier. Y todos y todo dándole vueltas a la crisis, a cómo salir de ella, y revisando al milímetro cada uno de los gastos realizados desde todas las Administraciones Públicas, en la medida que la crisis económica y financiera que vivimos, lejos de remitir, se esta enquistando en nuestra sociedad, y parece que estos gastos, fueran el culpable último de nuestros males.

Los datos apuntan sin duda a una crisis de ingresos de lo público, en la medida que la falta de crecimiento y la falta de consumo y de demanda interna provoca una menor recaudación por la vía de impuestos y en consecuencia menos dinero en el presupuesto público, el de todos.

Y siendo esto así, una crisis de ingresos, llama mi atención poderosamente el bombardeo mediático incesante desde que la crisis arrancó, a base de lanzar mensajes a la opinión pública de lo bueno que sería recortar los gastos de los servicios públicos, el maná económico que esto iba a ocasionar, y la receta que se nos ofrece es tan sencilla como la privatización y la externalización de los servicios públicos a las empresas privadas.

Se ha demonizado, a mi juicio en exceso, a los empleados públicos y a los servicios públicos como los culpables de esta crisis, cuando realmente están siendo un sector más de los paganos de la crisis. Pero la intención de quienes han querido crear un nuevo paradigma por el cual los empleados públicos y el dinero invertido en servicios públicos es un factor de ineficiencia de la economía, ha sido ese y no otro.

La eficiencia es un concepto utilizado por todos los sectores ideológicos, partidos políticos y administraciones. A todos los datos y números se les puede analizar desde muchos ángulos y aspectos, aunque hay cifras que hablan por si solas.

Según un informe del Tribunal de Cuentas, publicado hace un mes escaso, el sector público local (aunque podría ser extensible al resto de administraciones), la gestión privada mediante concesiones, habitual en las grandes ciudades, es menos eficiente que la gestión directa de los servicios públicos.

Algunos datos, muy relevantes, que aporta el informe para respaldar esta afirmación son:

·   Que la limpieza de las calles tiene un coste anual de 16,23 euros por habitante si lo gestiona directamente el municipio y 27,83 euros por habitante si el servicio lo presta una empresa privada a través de concesión con la administración. Un 71% más la gestión privada que la pública.

·   Que la recogida de residuos urbanos tiene una coste anual de 42,55 euros por habitante cuando es por gestión directa, y un coste de 53,90 euros por habitante cuando es por concesión a una empresa privada, y en los Ayuntamientos más grandes, la diferencia se agranda, con un coste medio por habitante y año de 37,54 euros frente a los 52,33 del servicio privatizado, un 40% de diferencia entre un tipo de servicio y el otro (privatizado).

A la luz de estos datos, seguro que pueden surgir las siguientes preguntas:

¿ si el coste directo, según ponen en evidencia los datos oficiales, es mas barato que el servicio vía concesiones a empresas privadas, a que se debe la fiebre de recomendaciones e instrucciones de “expertos” y consultoras” en relación a dar mayor protagonismo a las privatizaciones de servicios públicos?

¿Y si una de las salidas de la crisis, no la única, que facilitara una mayor eficiencia de lo público estuviera en retomar de manera generalizada la gestión directa de los mismos?

Soy consciente de no argumentar a favor de la corriente imperante y generalizada, que pretende imponer el paradigma de “la privatización de todo” (que se disfraza de “externalización” como eufemismo que oculta las realidades). Pero la evidencia es demoledora.   

Un ejemplo bien reciente es el del Ayuntamiento de León, con una grave situación financiera que viene arrastrando en los últimos tiempos, y que ha recuperado la titularidad municipal de los servicios de limpieza viaria y de recogida de basuras, con un ahorro cercano a los ocho millones de euros. Es un ejemplo de un municipio relevante, pero otros muchos están procediendo a realizarlo de la misma manera

En Santander, las recientes subidas de algunos impuestos y tasas de cara al año 2014, que gravan mas si cabe al bolsillo de los ciudadanos, irán para sufragar servicios como el agua, el alcantarillado, la recogida de basuras, la limpieza viaria, el alumbrado público… todos sin excepción en manos de concesiones privadas, y a la vista de los datos, si estuvieran en manos de la gestión directa del propio Ayuntamiento quizá facilitarían algún ahorro a las arcas públicas, que falta le hace por otra parte.

Puede parecer evidente, a mi al menos me lo parece, que las ineficiencias del sistema se pueden encontrar en mayor medida en la gestión desde concesiones privadas de los servicios públicos. El propio Saint-Exupery afirmaba que lo esencial y evidente pasa por invisible a nuestros ojos… hasta que nos logremos quitar la venda con que algunos los cubren.

 Artículo publicado en “El Diario Montañés” del 13 de enero de 2014

 

#Santanderinfografias

Un buen dia del mes de Noviembre me dió por iniciar un Hastag (etiqueta) para ir agrupando todas las infografías que en los ultimos 6/7 años se han ido vendiendo y lanzando a los medios de comunicación desde el Ayuntamiento de Santander, y que ninguna de ellas ha sido realizada hasta el momento.
La etiqueta #Santanderinfografias junto con otra etiqueta (#humo) pretendía simbolizar una manera muy habitual de hacer política desde el Ayuntamiento de Santander en los últimos tiempos: La Infografía como arte de la política para distraer a los ciudadanos de los verdaderos problemas que inquietan en nuestro día a día. Es decir, lanzar a los medios y a la opinión pública el Humo como si una densa niebla se tratara, para impedir un debate político de lo que está sucediendo en la ciudad.
¿Por qué 27 capítulos de #Santanderinfografias? El Ayuntamiento de Santander se compone de 27 escaños. Es decir, que 27 representantes deben debatir y decidir sobre lo que la ciudad y sus ciudadanos precisan. Sin embargo, las maneras de gobernar concretamente desde este Ayuntamiento en los último años, ha sido el de sustituir a los representantes y al debate político de asuntos y necesidades por las infografías anestesiantes que buscan distraer y desviar de la agenda política de Santander otros asuntos de mayor importancia para el conjunto de los santanderinos.
Muchos han sido quienes desde las redes sociales han seguido esta saga de infografías en su día a día. Para ellos mi gratitud por seguir el tema, por difundir y compartir esta información. Pues sólo entre todos los ciudadanos conseguiremos erradicar esta manera funesta e infográfica de hacer política.
Y que los 27 representantes de Santander vuelvan a poder debatir y decidir, y no una infografía sin presupuesto, sin proyecto técnico de estudio mínimamente solvente y sin mas voluntad política con el tema que crear distracción y electoralismo a costa de los sufridos ciudadanos que ven cada vez más cuesta arriba llegar a final de mes.
El Museo de Prehistoria en Las Llamas. Nunca más se volvió a saber de él.
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Una Galería Comercial junto al Museo de Prehistoria en Las Llamas. Ahí siguen los Plumeros junto a la Avenida de los Castros.
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Con la reunificación ferroviaria, se quería hacer un rascacielos en mitad de la Plaza de las Estaciones. Una ensoñación de tantas.
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Un Centro de Investigación del Fuego en Ojaiz. No hubiera venido mal para poder apagar tanto Humo que sueltan desde el Ayuntamiento.
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Poner carteles por toda la ciudad llamando Anillo Cultural a un conjunto de intenciones que no están realizadas, pero que ya se anuncian a bombo y platillo. El ejemplo de empezar la casa por el tejado. O más bien lanzar Humo a mansalva.
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Un Jardín Botánico en La Remonta. La Finca sigue cerrada pero la maqueta se hizo en el Ayuntamiento.
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Otra versión más moderna, incluía para la La Remonta en su parte cercana a La Reyerta, un hotel viviendas y zona de ocio. Para mear y no echar gota. La realidad es que el Ministerio de Defensa ha puesto a la venta pública la Finca. De traca.
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El Metro Ligero o Tranvía es una de las mayores muestras del Humo en Santander. Costaba mas de 120 millones de euros y aun había gente que se lo tragaba.
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Tranvía
Un dibujo de cuatro líneas de metro ligero y tranvia (si, cuatro, han leído bien), cuando no había dinero ni para pagar la infografía de la primera línea. Un ejemplo claro de desfachatez política que no tiene límite.
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Durante mas de tres años apareció en los Presupuestos una partida fantasma por la concesión de un aparcamiento subterráneo de mas de 800 plazas del Paseo Pereda. Los aparcamientos subterráneos darían para mas de un capítulo de la saga.
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El nuevo PGOU pretendía inicialmente recalficar terrenos para 5.000 viviendas ( si han leído bien 5.000) en Rucandial frente a los terrenos del PCTCAN al otro lado de la S-20.
PCTCAN y pisos II
Un ascensor panorámico en la Peña de Peñacastillo. Nada de nada. Pero muchas calles de Peñacastillo siguen sin aceras físicas donde poder pasar los peatones. Y así en muchos sitios.
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Una zona deportiva dentro del recinto de la UIMP en Las Llamas. En realidad no hay mas que plumeros. Pero quedó muy bien hablar en campaña de una Campus Universidad-Ciudad. Y las tasas universitarias subiendo, bien, gracias.
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Un túnel que transcurriera entre la Plaza de las Estaciones y la Avenida de los Castros a la altura de la Universidad. Nada de nada. Cero.
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Han sido algunos de los ejemplos de esta saga, que quizá en el futuro tenga continuidad. Pero seguro que quien haya leído este artículo le queda claro que Infografía=HUMO, al menos en Santander.

Sin Equidad no hay Calidad

El debate en las últimas semanas y meses en torno a la contrarreforma educativa planteada desde el Gobierno, y a vueltas con el concepto de la “Calidad” en la educación, ha dejado de lado otro tema, a mi modo de ver, fundamental para el éxito de nuestro sistema educativo y sobre todo para la cohesión de nuestra Sociedad: la “Equidad”.

Un estudio realizado por la Fundación ADSIS, Fundación que trabaja para que jóvenes en riesgo de exclusión social encuentren oportunidades personales y profesionales, y en el que  participaron 3.000 adolescentes de la ESO, provenientes de 24 institutos de jóvenes nacidos del año 1997 al año 2000, llegaba a varias conclusiones, pero sin duda una de ellas es la significativa: la que demuestra que el 18.4% de estos jóvenes tiene carencias económicas severas y que eso condicionará su futuro educativo.

Algunos datos hablan por si solos:

·         Vive en hogares con padres sin trabajo un 63%

·         Tiene dificultades para pagar alquiler e hipoteca el 70%

·         Tiene dificultades para pagar imprevistos el 87%

·         No pueden comer carne o pescado al menos tres veces por semana el 75%

Se trata de una de las generaciones más afectada por la crisis financiera y social que vivimos, y ello imposibilita que las familias puedan atender mejor sus necesidades más básicas.

Como consecuencia más inmediata, sus resultados académicos son un 21% más bajo que el resto de estudiantes y un 61% de ellos han suspendido tres o más asignaturas el curso pasado.

Sin embargo, el Ministro de Educación, Sr. Wert, afirmaba en una reciente entrevista en los medios de comunicación que el abandono escolar en la actualidad es del 30%, cuando la media de fracaso escolar en la Unión Europea es del 15%, y que la Estrategia 2020 pretende entre sus objetivos reducirlo al 10%. Y para ese fin, afirma de manera categórica, que la nueva y controvertida Ley de Mejora de la Calidad Educativa, la LOMCE, lo podrá conseguir.

Con los datos de esta generación de jóvenes encima de la mesa, no parece que el descenso de las cifras de fracaso escolar puedan ser conseguidas con una Ley que apueste por la “calidad”, sino más bien, apostando por dar más oportunidades a quién el sistema deja más desprotegido.

La reflexión que cabe hacer cuando se analizan datos como los que ofrece el famoso Informe “PISA”, es si queremos priorizar las políticas educativas en pro de un desarrollo económico profesionalizado (teniendo en cuenta que el informe procede de la OCDE), o bien potenciar el valor de la Equidad y la cohesión social.

Evidentemente, los sistemas educativos deben proporcionar una educación sólida a todos, pero la educación pública puede y debe fomentar la Equidad si contrarresta las circunstancias familiares y personales adversas, dando atención especial a los esfuerzos para sostener el desempeño de los que tienen dificultades de aprendizaje, alumnos con discapacidad, con necesidades educativas especiales, con escasos recursos familiares, etc…

Por ello, la “Calidad” pretendida se hace realidad cuando se despliega la potencialidad educativa de cada alumno y se logra la inclusión social. La propia OCDE a este respecto es taxativa en un informe del año 2012: Equidad en educación significa que las circunstancias personales o sociales, como el género, el origen étnico o los antecedentes familiares, no obstaculicen el logro del potencial educativo (justicia) y que todos los individuos alcancen al menos un nivel mínimo de competencias (inclusión)”, señalando, por otra parte, en su introducción, que “la falta de equidad e inclusión puede llevar al fracaso escolar”.

Es por tanto la propia OCDE, quien señala a la falta de Equidad como causa directa del fracaso escolar, al cual el Ministro de Educación supuestamente desea combatir. Pero lamentablemente, en la lectura de la nueva Ley poco o nada hay de Equidad, sino más bien un texto obsesionado por la competitividad y por la productividad, propias de una visión economicista de la educación.

La educación no debe resumirse a dar cifras, datos y gráficas. Debiera ser eso solo en parte, pues la educación es mucho más: Los resultados de los exámenes solo miden ciertas cosas, y los resultados de un Colegio o de un Instituto dependen de quiénes son sus alumnos así como de sus circunstancias, que son difícilmente medibles en las estadísticas educativas.

Detrás de la “generación mejor preparada de nuestra historia” quedan muchos chavales y chavalas marcados con la etiqueta de “fracaso escolar” de manera muy temprana, algunos de los cuales no consiguen sacarse el título de secundaria obligatoria. ¿Qué tipo de apoyos necesitan para poder seguir adquiriendo herramientas formativas que les permitan romper con la impotencia e incapacitación a la que parecen condenados?

Ese es el verdadero debate que debiera estar sustanciándose y que echo en falta en estos momentos. Sin una equidad efectiva para un colectivo de adolescentes muy significativo, no se estará construyendo una verdadera cohesión social que nos permita un mañana más justo y más próspero. O pensamos en todos para la sociedad del mañana, o no habrá una Sociedad. Sino varias y escalonadas.

 

Torrelavega y La Industria, una imagen que debe perdurar

Una parte de mis recuerdos de niñez se anclan inevitablemente en Torrelavega y su comarca. El tránsito a Campoo desde Santander en verano y fines de semana, tanto en coche como en ferrocarril, marcó muchas de mis imágenes que aun recuerdo bien: un paisaje industrial en la travesía de Torrelavega, a lo largo de la antigua N-611.

Me permitió, por ejemplo, comprender e ilustrar mejor lo que fue la Revolución Industrial en mis tiempos de Bachillerato. Porque si algún sitio de Cantabria llegó, aunque tardía, la Revolución Industrial fue a Torrelavega. De hecho, el “cordón” industrial del mapa de la cornisa cantábrica  a su paso por Cantabria se ha articulado siempre teniendo como referente a la ciudad.

El S. XIX conoce la creación de “Solvay” en Barreda, los terrenos de la “Exportadora Universal” (industria láctea de la época) que luego acogieron a la actual Sniace, las minas de Zinc en Reocín, y mas recientemente, Firestone, Aspla y otros ejemplos más. Todo esto dibuja en un fresco ese panorama industrial que todos compartimos en nuestra mente.

A nadie se le escapa que la reciente crisis de la empresa Sniace y los ríos de tinta que ello está ocasionando es un punto más en el declive industrial de Torrelavega que ya inició hace quizá 25 años. Vaya mi apoyo y solidaridad, por descontado, a sus 500 trabajadores y sus familias que pasan momentos dramáticos en la defensa de sus puestos de trabajo.

Datos como el decrecimiento demográfico y el descenso de las cifras de producción industrial están ahí. Y los factores, lejos de centrarse en una causa concreta, son muy variados: Van desde la competencia global de otros mercados industriales, la falta de inversión empresarial, el desfase a la hora de acometer la innovación tecnológica, sectores industriales maduros, y son sólo parte de los motivos que nos han llevado a esta situación. 

Desde algunos sectores institucionales se ha llegado a decir que la crisis de “Sniace”, y que 500 trabajadores puedan ir a la calle, cerrando las puertas de la empresa, no deja de ser un problema que afecta sólo a esa empresa, y que desde la Administración Pública no se debe intervenir en dicho proceso.

Pero los datos, socio-demográficos y económicos de Torrelavega y la comarca parecen decir lo contrario: Hay un declive industrial paulatino de Torrelavega que afecta a todos sus habitantes, no sólo a los 500 trabajadores y sus familias de la factoría.

Lo que está en riesgo en estos momentos es la posibilidad de un cambio del paradigma de una ciudad. De esa ciudad, recordada por todos como industrial, y que fruto de ese declive, puede perder esa etiqueta de “industrial”.

Sin duda la experiencia ayuda mucho en estos casos, y otras ciudades o comarcas que también han pasado por esta situación nos permite poder explorar lo que se debe y lo que no se debe hacer para su Revitalización.

Y cabe resumirlas en tres líneas de trabajo:

1. Avanzar en la competitividad de Torrelavega como ciudad industrial: renovando con inversiones y diversificando el tejido industrial, abriendo campos en la innovación, reciclando y formando a los trabajadores y gestores, y manteniendo el uso industrial de ese suelo que dejan las empresas que dejen su actividad.

2. Aprovechar para hacer un nuevo “proyecto de ciudad”. Lejos de dejar que los asuntos de una empresa concreta en crisis sean resueltos exclusivamente de manera interna, el reto debe ser una labor que busque amplios horizontes ciudadanos: Ayuntamiento, Gobierno Autonómico, sindicatos, asociaciones empresariales, cámara de comercio, partidos políticos, asociaciones de vecinos, etc.). Con un claro liderazgo de lo local, pero en el que todo actor tenga algún rol que desempeñar y ejecutar y no ser mero decorado en una “foto”.

3. Delimitar en mayor medida los usos del suelo y búsqueda de mejoras sociales, medioambientales y culturales que van a redundar en beneficio de los ciudadanos, incluido el actual proceso de redacción del nuevo PGOU de Torrelavega, que tendría que “empaparse” de estos cometidos de planificación del futuro.

 Que duda cabe que el territorio que abarca casi una quinta parte de la población y todo lo que ello conlleva, se encuentra en Torrelavega y su comarca, y ese peso en la economía de Cantabria debe suponer un aldabonazo para llegar a ciertos consensos sociales y políticos que, sin duda, van a repercutir favorable o desfavorablemente en el futuro de Cantabria y su ciudadanía. Todos los cántabros nos la jugamos en este envite.

Esas imágenes retenidas en mi memoria aun desde la niñez lo están aún más, por el cariño y afectividad que la Ciudad y sus gentes siguen dejando en mí. Y no me gustaría, no nos gustaría, que esa visión industrial e industriosa de la Comarca, quedara perdida en un rincón de nuestra memoria, cada día menos joven.

Artículo publicado en “El Diario Montáñés” del 13 de Noviembre de 2.013 

Cuando los árboles no nos dejan ver el bosque

Hace unas semanas el Ministerio de Empleo anuncio una iniciativa para evitar el fraude laboral de quienes trabajan ilegalmente recibiendo prestaciones por desempleo, con un singular método: la denuncia anónima y un buzón habilitado para ello.

La idea es rotunda: denuncie de manera anónima a su vecino, a su compañero de trabajo, o a un conocido, si tiene información, o incluso si no la tiene, puede acusarle de que trabaja en la economía sumergida y al mismo tiempo cobra algún tipo de prestación por desempleo.

Quede claro que la conducta inmoral e ilegal de quienes perciben ayudas públicas por desempleo deben quedar al descubierto. Por descontado, ese tipo de conductas insolidarias deben ser perseguidas y sancionadas.

Pero el estudio pormenorizado de este fenómeno a través de los datos ofrecidos hasta la fecha por el Ministerio de Trabajo en su labor de inspección y control del fraude laboral revelan algunas conclusiones: hay una media mensual de casi 1.000 situaciones de fraude de los casi 3.000.000 de perceptores de prestación por desempleo. Es decir, unas 12.000 infracciones al año. O más sencillo si cabe, cuatro de cada mil perceptores hace trampas. Muy mal ese comportamiento de los infractores, pero situado con los datos y en sus justos términos.

Una cifra insignificante en términos absolutos y relativos y que, sin embargo, el Gobierno se ha encargado de poner el foco mediático dar con este reclamo de la denuncia anónima y ciudadana.

Se echa en falta, sin embargo, por el mismo motivo la persecución desde la Administración de otro fraude, éste mucho mas contundente en el montante económico, como es el fiscal y tributario.

Según el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA), las cifras de fraude fiscal pueden ascender a mas de 72.000 millones de euros al año.

Y de estas cifras, astronómicas por otro lado, el porcentaje de fraudes fiscales detallado por sectores (gran empresa, pequeña empresa, autónomos, familias) ofrece una magnitud llamativa: El 72% de todo el fraude fiscal que se comete en el conjunto del Estado proviene de las grandes empresas y grandes fortunas, las pequeñas empresas supone el 17% del monto total, y las familias el 2%. Cifras que hablan por si solas de donde está realmente el pozo maloliente del fraude en la actualidad.

El propio colectivo de técnicos de Hacienda pone en evidencia la falta de personal con que cuentan los servicios de Inspección de Hacienda. Hace casi un año, en un Encuentro Anual celebrado precisamente en Santander pusieron sobre la mesa otro dato: Alemania gasta cinco veces más e la lucha contra el fraude fiscal que España. En concreto, Alemania destina 6.973 millones de euros y España tan sólo 1.400 millones de euros. Cifras recientes y una demoledora diferencia entre ambos Estados, se mire como se mire.

Un análisis somero nos indica que las grandes bolsas de fraude fiscal y tributario no están siendo combatidas con personal suficiente por parte de la Inspección y, sin embargo, un fraude, mucho menor como el laboral, se instaura un buzón anónimo para que unos trabajadores se “chiven” contra otros.

Suena a aquella frase de “matar moscas a cañonazos” cuando elefantes y otras bestias campan a sus anchas. No olvidemos por otro lado, la “amnistía fiscal” que el Gobierno puso en marcha en 2.012, que aunque no tuvo gran éxito recaudatorio, dejo bien a las claras las intenciones de “dar perdón” a quienes habían burlado al fisco del Estado.

Otro fenómeno, no menos curioso, de este “buzón anónimo” es la siembra desde los poderes públicos en el subconsciente de la población, de que la culpa de la actual crisis financiera y económica esta originado por el fraude laboral que cometen las personas desempleadas, retratadas de manera generalizada y señaladas por el dedo acusador gubernamental. Nada más falso que ese retrato de trazo grueso y manipulado.

Sin duda, el fomento del “chivatazo” anónimo, el ejercicio de la delación que el Ministerio de Trabajo quiere emprender, va a contribuir a la generación de desconfianza y división entre los ciudadanos, en momentos en que la ciudadanía necesita cohesión y confianza mutua. Además los datos de las primeras semanas apuntan a que será una medida poco efectiva a la hora de combatir el fraude laboral.

Quizás, y es una modesta aportación en positivo, sería mas efectiva la medida de dotar con mayor número de efectivos a las plantillas de Inspectores de Trabajo y de Hacienda, como hace Alemania, y que sus inspecciones se puedan intensificar en número y en pesquisas, para erradicar todo tipo de fraude a las arcas públicas.

Porque si situamos y centramos el marco de debate entorno al fraude en todas sus vertientes, el fraude fiscal se lleva la palma. Y curiosamente, para este fraude no hay buzones anónimos.

Por tanto, que los buzones, como los árboles, no nos impidan ver el bosque.

Artículo publicado en “El Diario Montañés” del sábado 19 de octubre de 2013

La Contrarreforma de las Pensiones: Notas aclaratorias

Parece que se ha reabierto el debate social acerca del recorte al sistema publico de pensiones que quiere llevar a cabo el Gobierno y su, famosa ya, Comisión de Expertos para la elaboración del informe de sostenibilidad de las pensiones.

Sin olvidar, claro está, la presión que desde la Comisión Europea se da un día si, y otro también, para que el Estado español acometa el tema de las pensiones. Cuando menos llamativa la obsesión, en este tema, olvidando otros quizá mas prioritarios.

No trato de entrar en aspectos técnicos de del sistema público de pensiones, pero si creo conveniente dejar apuntadas algunas notas y cuestiones que merece la pena dejar escritas de manera precisa.

¿Gasta mucho o poco España en pensiones en la actualidad?

La respuesta puede ser variada en función de quien la dé. Pero tomando como base un indicador bastante fiable como el PIB (Producto Interior Bruto), España gasta en pensiones cada año el 10% de su PIB, y la media de gasto de los países de la zona del Euro es del 12,2%.

Incluso el incremento de personas mayores y envejecimiento de la sociedad que hay previsto en los próximos años, en su proyección económica, sitúan el gasto en pensiones en el 11,5% del PIB dentro de 30 años, muy alejados de ese 12,2% de media de la Eurozona.

No parece por tanto, que a la luz de los porcentajes, se pueda exagerar como se está haciendo en la actualidad con planteamientos a vida o muerte del sistema de pensiones y su urgente modificación. Salvo que las prisas tengan otros motivos no confesables.

¿El sistema público de pensiones debe ser autofinanciado para poder subsistir?

Hay que aclarar que hoy por hoy no existe obligación legal de que el sistema sea autofinanciado. Y si hubiera en el futuro mas o menos próximo algún desfase entre los ingresos vía cotizaciones sociales y los gastos de pensiones, éste podría ser cubierto sin problema por los impuestos que el Estado recauda en su día a día vía Presupuesto.

De hecho, los impuestos del Estado ya se llevan usando con el mismo fin a otros asuntos distintos. Así, por ejemplo, el sistema financiero y algunas Cajas de Ahorros muy concretas han sido rescatadas y ayudadas con ingentes cantidades que superan los 40.000 millones de euros y que provienen de nuestros  impuestos ordinarios, o, por poner otro ejemplo, varias infraestructuras y concesiones en manos privadas han sido rescatadas también, autopistas por poner el caso, con ayudas superiores a los 4.000 millones de euros. Y esto en el último año y por no ir más atrás.

Partimos del hecho innegable de que las pensiones son un Derecho, con mayúsculas, por el cual, el Estado debe atender su pago con cualquiera de los ingresos que tenga (cotizaciones o impuestos). Y teniendo esto claro, no hace falta hablar de “viabilidad” ni “sostenibilidad”, pues son planteamientos obscenos en el marco de debate en torno al futuro de las pensiones.

¿Es sensato el planteamiento de querer recortar las pensiones, tal y como se deja entrever en informaciones publicadas en los medios de comunicación?

Está demostrado en las cifras y balances de recaudación del Estado, que en épocas de crisis y recesión como ésta, mantener el poder adquisitivo de la población jubilada a través de su pensión evita la desprotección económica de un colectivo muy numeroso y vulnerable, y del que no hay que olvidar , que no sólo ellos, que también, sino sus hijos y nietos en muchos casos sin ingresos de ningún tipo, sobreviven de la ayuda económica de sus “mayores”.

Este marco de estabilidad socio-familiar en niveles de subsistencia y que ejerce de tapa de una olla donde se cocina un posible estallido social en la calle, que por el momento no se ha manifestado de manera drástica, pero que un golpe al poder adquisitivo de las pensiones puede acelerar.

Por ello, antes que de este debate se tomen decisiones políticas, hay que encontrar la mayor claridad posible ante la ciudadanía en los conceptos básicos de nuestro sistema público de pensiones.

Algunos estrategas de la comunicación prefieren situar en el marco de debate público de las pensiones palabras como “viabilidad” o “sostenibilidad” , cuando realmente habría que hablar de “derechos subjetivos” o “solidaridad intergeneracional”.

Incluso pretender hablar de “Reforma”, palabra que inconscientemente tiene connotaciones semánticas de mejorar algo que está mal, cuando realmente, a la luz de los borradores que se van conociendo, es llevar a peor un derecho de los ciudadanos, debe ser desterrada del debate. Sería más propio semánticamente hablando, utilizar palabras como “Contrarreforma” o “Recorte” de las pensiones.

Hablar de los derechos de los ciudadanos y la solidaridad, debe ser el camino que puede contribuir a centrar el debate en los verdaderos valores que deben sostener un sistema como éste, de mas de 100 años de vigencia y pilar básico del Estado de Bienestar.

Lo contrario, nos sitúa en el precipicio, y socavando y rebajando este derecho, pondríamos en duda las reglas de juego de este pacto social y democrático que algunos llaman Estado Social y Democrático de Derecho.

Artículo publicado en “El Diario Montañés” el lunes 23 de septiembre de 2.013

Cifras que nos dicen muchas cosas

A menudo el bombardeo cotidiano de cifras que los ciudadanos contemplamos y pasan por nuestra retina nos provocan una coraza mental que impide que las demos la trascendencia que se merece. Un desfile de números componiendo cifras desmenuzan noticias e informaciones, hasta tal punto que nos hacen insensibles a reaccionar ante la realidad que se nos muestra.

Por ello, tiene verdadero mérito un reciente estudio realizado por la Universidad de Las Palmas a través de su “Instituto Universitario de Turismo y Desarrollo Sostenible” (Tides),  el cual ha tenido la valentía y atrevimiento de medir una cifra que a muchos interesados en el tema nos ha sido siempre difícil de medir: El coste económico de la Corrupción en España.

Se trata de un estudio innovador en muchos aspectos, como la perspectiva y la complejidad en llegar a la cifra final, una cifra contundente: 40.000 millones de euros al año. Una cifra mucho mayor a lo que en otros estudios sobre el asunto habían ido realizando organizaciones tan reconocidas como “Transparencia Internacional”.

Para llegar a dicha cifra total, se han incluido factores que hasta ahora nunca habían sido incluidos dentro del “cómputo” de la corrupción, como son, por un lado, el impacto en la reducción de inversión de capital extranjero por el temor que surge en los inversores a poner su dinero en negocios que pueden tornarse en “arenas movedizas” cuando la corrupción llega a ellos, o también, por otro lado, el desánimo que provoca en la población, que deja aparcados proyectos personales o profesionales ante la sensación de que la corrupción y sus largos tentáculos detenga estos proyectos antes de llegar a buen puerto.

Este nuevo cálculo, que ya digo, computa la suma de todo tipo de asuntos “corruptos” y las variables que ello comporta, reafirma una percepción instalada en la opinión pública, y que el último barómetro social publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) nos indicaba ya: la corrupción en sus distintas versiones, institucional e informal, figura entre las principales preocupaciones de los ciudadanos, que ven a este fenómeno social, cada vez más arraigado en usos y prácticas,  como un freno importante a la anhelada por todos, salida de esta profunda crisis financiera, económica y ética en las que estamos.

Esta cifra de 40.000 millones de euros, aún siendo mareante y abrumadora en los ceros, no nos revela toda su magnitud y su trascendencia para la vida de todos al tratarse de una más de esas cifras que a diario publican los medios de comunicación. Salvo que hagamos, eso sí, el experimento de contraste y la comparemos con otras cifras: por ejemplo, los recortes sociales del año 2.012 a cargo del Gobierno que ascendieron a la respetable cantidad de 20.000 millones de euros, o a la cantidad de recorte prevista para el ejercicio 2.013 aún por finalizar, y que se calcula entre 35.000/40.000 millones de euros.

¿Que nos indica esta comparativa tan sencilla?: Que el coste de la corrupción en España es equivalente al doble de la cantidad económica que supusieron los recortes efectuados en el año 2.012, y que es muy similar a los recortes previstos para este ejercicio 2.013.

¿Y que nos quieren decir estas cifras con tantos números?: Que estos dolorosos recortes al Estado de Bienestar y el desmantelamiento progresivo de la calidad de vida que se ha ido construyendo, podrían ser evitados y atenuados si te atajara la Corrupción como práctica institucionalizada.

Con voluntad decidida se puede acabar de raíz con la corrupción. Tenemos que convencernos de ello. Pero no sólo por un deber moral y ético que tiene toda sociedad, que también. Sino porque esas cifras de tantos ceros y que al final no nos dicen nada, empezarían a cuadrar: Los recortes sociales pueden ser evitados como fórmula de rebaja del gasto público presupuestario si la práctica cotidiana dentro y fuera de la Administración funcionara como tiene que funcionar.

Hay por tanto que conceptuar a la Corrupción, además de cómo fenómeno que provoca repulsa moral en cualquier ciudadano de bien, como una lacra que perjudica al bolsillo de todos, tarde y temprano, y cómo uno de los gérmenes, no el único, de esta crisis que vivimos en la actualidad.

Son algunas cifras que nos dicen muchas cosas…para quien las quiere escuchar. Está claro que al que no le dice nada, porque vive bien en ese submundo de prácticas corruptas, nada querrá hacer. Pero dicho queda.

Artículo publicado en “El Diario Montañés” el 26 de agosto de 2.013

Solidaridad en la Economía: una posible salida a la crisis

Hoy la Humanidad y los Gobiernos de todo tipo y todo color tiene ante sí desafíos fundamentales: una crisis económica y financiera como no se ha conocido en más de 80 años, una crisis de empleo con cifras de paro y precariedad laboral crecientes, y una crisis política e institucional cada día más evidente.

Es decir, la persona en su globalidad de facetas (económica, laboral, de ciudadanía, etc.), pasa por unos momentos de gran zozobra. Y es en esta situación de reconstrucción, en la que aspectos como la Economía debe redefinirse. No sólo en renovar conceptos como el beneficio, sino además, incorporando poco a poco  valores como la Solidaridad y centrando su finalidad en las personas y sus necesidades.

La Solidaridad, como la eficiencia, la cooperación y las necesidades humanas han estado muchas veces alejadas del mundo de la Economía clásica. Y en este estado de cosas, y más que nunca, deben incorporar a la Solidaridad en la búsqueda de un nuevo equilibrio entre la Economía y su racionalidad práctica.

Supone, entre otras cosas, que conceptos como la participación, el consenso, la democracia y la cooperación tomen mayor protagonismo en la Economía.

Y existen muchas experiencias en la Economía Social. Entidades como las cooperativas, las sociedades laborales, las asociaciones y fundaciones, las mutualidades, la banca ética, los centros especiales de empleo y de inserción social…, ya dan muestras de ello en su día a día.

En Cantabria, existen Asociaciones que aglutinan todas las iniciativas en torno a la Economía Social, y centradas  en difundir y ofrecer apoyo a todas las iniciativas que va surgiendo en este terreno. Un sector que tiene muchas posibilidades de crecimiento y desarrollo, en comparación con territorios como el País Vasco, donde el modelo de la Economía Social está más implantado.

Una labor que más que nunca merece reconocimiento y apoyo institucional en Cantabria, pudiendo ser un sector emergente de Cantabria si se saben hacer bien las cosas

Sería muy largo de relatar las ventajas que pueden encontrar estas fórmulas de Economía Social, pero quisiera quedarme con las tres más evidentes:

 1. Se promueve la igualdad en las relaciones y equilibrio de todas las personas que participan en estas entidades empresariales, y sus beneficios revierten en nuevos proyectos e iniciativas cuyo objetivo último será siempre la Solidaridad con terceros.

 2. Se otorgan mayores posibilidades de contar con proveedores de Proximidad de ámbito local lo cual va a reforzar nuestro tejido empresarial y nuestro entorno social más cercano.

3. La propia supervivencia de estas entidades estriba en la tendencia a la Innovación (tan necesaria en nuestros días) porque es la única seguridad para su independencia funcional y empresarial, puesto que si no hay innovación las “grandes empresas” tradicionales te superan.

Nunca existe una única solución a un problema global como el que nos ocupa. Y seguro que hay muchas soluciones. Pero estoy convencido que poner más Solidaridad en la actual Economía, con todo lo que ello conllevaría, aportaría mejoras a la situación de la Economía. El Individualismo y la especulación económica ya sabemos lo que han dejado tras de sí.

Quizá la salida a la crisis debiera partir de una gran “cooperativa de ideas” o una “asociación esfuerzos”,  en que muchos pudieran aportar y enriquecer soluciones. Sería el mejor ejemplo para ilustrar esta Tribuna.

Artículo publicado en “El Diario Montañés” de 12 de agosto de 2.013

Una Cultura que enriquezca a todos

El desarrollo de un territorio no sólo lo conforman el crecimiento económico, una justa distribución de la riqueza o por poner el caso, la sostenibilidad ambiental, sino también el desarrollo cultural.

 

Incluso herramientas como la Agenda 21 incluyen la cultura como el cuarto pilar del desarrollo sostenible, por cuanto permite la generación de redes ciudadanas donde se reconocen sus valores y culturas, al tiempo que permiten políticas urbanísticas mas sostenibles.

 

En la actual sociedad se toma por las administraciones públicas como indicadores de éxito o fracaso de las políticas culturales, estadísticas como la venta de libros, de entradas de ópera o teatro o la asistencia a los museos.

 

Pero lo chocante de la estadística viene cuando analizamos que en todos los casos aparecen siempre los mismos consumidores de cultura, en las diferentes manifestaciones culturales, y concluimos que hay una mayoría social que no participa de estas políticas culturales. Cuando menos invita a la reflexión. El dato concluyente es el siguiente: más del 50% de la población no asiste ni participa de esa “oferta cultural” o “consumo cultural”.

 

Por tanto, cuando hablamos de Cultura debemos reconocer que todos los esfuerzos dirigidos a que la cultura sea participativa a una gran mayoría social de la población, no han acertado con la fórmula más efectiva para ello.

 

Se hacen en la actualidad desde todas las administraciones públicas, propuestas de grandes equipamientos culturales, o distritos culturales, como gran escaparate cultural, que han estado dirigidos a ordenar y dar salida a la creación artística para los que ya son consumidores de cultura con la esperanza de que esto servirá de polo de atracción para los que no participan.

 

Esta estrategia cultural supondría aumentar en algún pequeño porcentaje esa participación o asistencia cultural, pero que entiendo, tampoco está reñida con otro tipo de Cultura, más de base y proximidad.

 

Una Cultura que se desarrolla donde vive la gente, en los barrios, en los pueblos, y contando con la participación de la gente. Es esta cultura la que puede generar cohesión social al tiempo que genere dinámicas de participación ciudadana, que permitan la creación y difusión cultural en contacto con la ciudadanía, en variadas formas o fenómenos, como la cultura juvenil, la cultura urbana, el multiculturalismo…

 

En la actualidad, esa Cultura popular en muchas ocasiones tiene presupuestos mínimos en relación a la Cultura de los macro centros oficiales, aunque tampoco me quiero referir simplemente a que se hagan una programación de actos en los diferentes barrios y pueblos, pero más reducidos o a escala local.

 

No dejaría de ser el mismo “consumo cultural”, contratando desde la administración a macro empresas a través de concursos o convenios, y a mi modo de ver, se trataría  de un “asistencialismo” cultural, que generaría una instrumentalización o clientelismo social y político entre los vecinos que buscaría hacer invisibles a los agentes culturales locales

 

Habría, por tanto, que dar un paso más, hacia espacios de auto-gestión, espacios experimentales, movimientos sociales, plataformas de creadores, que sirvan de catalizadores urbanos y que permitan andar por nuevos espacios de la cultura cercana a la gente.

 

Así, los creadores actuales podrían colaborar con los movimientos populares y nutrirse mutuamente. Hoy por hoy, esos agentes no son considerados espacios culturales para la administración pública, ni son considerados válidos para gestionar la cultura. Y es imprescindible  defender una gestión ciudadana de los equipamientos culturales, que no existe apenas.

Y sólo desde esta doble vertiente: Por un lado, Cultura de calidad que permita dar a conocer el talento y la creatividad y por otro, Cultura más cercana y próxima orientada a los ciudadanos, podremos crear algo fértil y sostenible en el tiempo, en relación con la Cultura. Pero, claro, ésta última, da poco rédito a quienes esperan de la Cultura un mero rendimiento de marketing político.

Articulo publicado en “El Diario Montañés” de 20 de Julio de 2.013

¿Qué podemos hacer con los centros de las ciudades?

Hay un fenómeno que cada vez es mas frecuente en los centros de las ciudades: su ocupación residencial por parte de las clases altas, que se trasladan a vivir a dichas zonas y desplazan a los habitantes de menores ingresos económicos que las ocupan.

El punto fundamental se encuentra entre la diferencia de renta entre los nuevos habitantes de un barrio y sus habitantes anteriores. Y la causa para esto está en que los habitantes arraigados en una zona encuentran cada vez más, precios prohibitivos y deben salir del barrio en contra de su voluntad debido a los elevados precios de las viviendas.

Existe en los últimos años un traslado de habitantes de los barrios céntricos con motivo de los menores ingresos de sus habitantes, y con ello, la perdida de parte de su tejido social, y a cambio, la creación de zonas exclusivas según clases sociales. De esta manera, la ciudad deja de tener su función: ser la ciudad de todos, para convertirse en guetos divididos por niveles de renta.

Es un fenómeno que ya es conocido en otras partes de Europa, y del que existen experiencias de como afrontar el tema. En Amsterdam por poner el caso, los planes de vivienda hace tiempo que cuentan con un 70% de viviendas de protección, e incluso para su centro histórico, se habilitaban viviendas de protección pública con el objetivo de que su centro  no se convirtiera en un espacio exclusivo para servicios y clases pudientes.

Se trata de un proceso complejo que puede revestir formas diversas, y que en la ciudad de Santander, por poner el caso, se ha dado en los últimos treinta años en gran parte de su centro, y que en la actualidad podemos encontrar en la hemeroteca casos urbanísticos en los entornos de El Cabildo de Arriba, Río de la Pila, Tetuán y otras zonas aledañas.

Muchos procesos relacionados con el aburguesamiento del barrio suelen partir de planes de renovación o regeneración urbana. La importancia de estos procesos es poder conseguir que el acceso a la vivienda en esas zonas tras la renovación o regeneración sea accesible para personas de toda clases de rentas, y especialmente para los que son actualmente sus habitantes.

El problema se plantea cuando, por ejemplo, nos encontramos ante un centro de una ciudad degradado y pedimos a gritos su renovación, y sin embargo cuando esto ocurre nos encontramos ante este proceso que nos lleva a arrepentirnos de nuestras reivindicaciones. ¿Qué es lo que pasa entonces?. Que no tenemos término medio. 

Por ello, los pasos deben ir encaminados a conseguir solares donde construir viviendas de protección oficial y políticas activas de alojamiento desde los Ayuntamientos. Sin ello es muy difícil poder manejar la revalorización de los pisos de un barrio sometido a un proceso de regeneración.

Al contrario de lo que sucede en los nuevos desarrollos de suelo, la Administración no dispone de elementos de distribución y reparto de usos en el suelo urbano ni reserva de viviendas protegidas, puesto que los procesos son de rehabilitación y no de nueva construcción. 

Sin embargo, sí que se dispone de algún mecanismo, como la expropiación, bien de inmuebles que no han cumplido su obligación de mantenimiento del edificio, o de la expropiación de solares que hayan incumplido su obligación de construir.

En ambos casos, una vez obtenido el suelo, las iniciativas pueden ser variadas: cooperativas, ayudas para la rehabilitación de viviendas siempre que las realicen los propios habitantes del barrio, y no unos inversores ajenos a éste… De esta forma, y sólo de esta forma, el tejido social del barrio se mantendrá.

Por ello, quizá el comienzo para poder hacer algo con un sentido global en el centro de las ciudades, es concienciar de este fenómeno a todos los ciudadanos y de lo negativo que puede ser para su ciudad: o mantenemos la diversidad del tejido social de los centros de las ciudades o se pierde en favor de que sean conjuntos residenciales construidos por zonas de diferente extracto social y en que unos vivamos de espaldas a otros.

Artículo publicado por “El Diario Montañés”, el 11 de junio de 2.013

¿Quién está pagando los platos rotos?

Según la encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas CIS de febrero 2012, el 64% de la población tenía serias dificultades para llegar a fin de mes.

No es difícil pensar que una gran parte de la población que engrosa esta cifra eran las comúnmente llamada “clases medias populares”. Puede entenderse, según diferentes enfoques sociológicos y momentos históricos, que se incluyen a los asalariados y a los autónomos. La autentica columna vertebral de un Estado moderno, por sostener la mayor parte de la fuerza del trabajo, de la pequeña propiedad y quien, en definitiva, tira de la demanda y del consumo en el mercado.

Sin embargo, la distribución de la renta en la sociedad española esta muy concentrada en pocas manos, en las clases altas, quienes al mismo tiempo, consumen mucho menos proporcionalmente que el resto de la población.

La gran mayoría, las clases medias populares, lo dicen las estadísticas, no puede consumir en estos momentos de dificultad económica, porque carece en muchos casos de dinero, lo cual está creando un déficit de demanda, una de las grandes causas de la recesión que vivimos en la actualidad.

A esto se añade la carga impositiva que el Estado aplica en estos momentos, lesiva y regresiva, por cuanto el esfuerzo fiscal aplicado es enorme y asfixiante y más si cabe, con las deducciones fiscales que permiten a algunos declarantes reducir espectacularmente la carga fiscal real.

El 10% de la población mas rica del país, que tiene casi el 50% de la renta, paga mucho menos al Estado de lo que nominalmente debería debido a tales deducciones.

Y una causa es que tienen muchas deducciones y maneras de evitar impuestos, de forma que su nivel real es mucho menor. Es más, además de deducciones, sus ganancias se derivan mayoritariamente de las rentas del capital, que se gravan mucho menos que las rentas del trabajo (alrededor de un 21% nominalmente).

En el IRPF el tipo medio que se paga realmente es del 15% y en el impuesto de sociedades es del 17%. En total, en el año 2011, las deducciones del IRPF ascendieron a más de 11.819 millones de euros (el 17% de la recaudación del IRPF) y las del impuesto de sociedades hasta 2.514 millones de euros (el 15% del total recaudado con el impuesto de sociedades).

Y otro dato: sólo el 10% de la recaudación en nuestro país procede de las rentas de capital y de empresas, y el 90% de la recaudación procede de las rentas del trabajo de las clases medias y bajas (IRPF, cotizaciones a la Seguridad Social, IVA, Impuestos Especiales).

En resumen: tenemos un sistema impositivo muy ineficiente y regresivo.

Ineficiente porque los tipos efectivos son muy bajos debido a la gran maraña de deducciones fiscales existentes. Una cosa es el tipo impositivo teórico, y otra, por los grandes boquetes del sistema, los tipos impositivos que se pagan en  realidad.

Y regresivo porque pagan más los que menos tienen. Muchos ciudadanos y empresas muy bien posicionadas no tributan lo que deberían, y por su parte, una familia con rentas medias e hijos a su cargo, tengan que devolverle a Hacienda casi el sueldo de un mes.

Si tanto hemos ido avanzando en muchos aspectos de nuestra sociedad  ¿dónde hemos dejado a la Redistribución de la renta que los impuestos directos deben de tener?, ¿por qué en lo que respecta a la tributación hemos dado un paso hacia atrás?

Las políticas que se llevan a nivel de impuestos y política fiscal hacen daño a la economía en la medida que se castiga a las clases medias populares, pues supone reducir todavía mas la demanda y consumo, casi ahogada y bajo mínimos.

Y hablar del Estado moderno, es hablar la existencia de las clases medias populares. Fueron el fundamento de la creación, desarrollo y consolidación del Estado de Bienestar Si ellas tuvieran que pagar los platos rotos, se daría paso a otro modelo de sociedad mas polarizado, de ricos/ricos y pobres/pobres. Y de futuro mucho mas incierto.

Artículo publicado por El Diario Montañes el 20 de mayo de 2013

Los Concejos como origen de la Democracia

Recientemente la Fundación Leonesa Cerezales Antonino y Cinia, entidad de carácter cultural, ha firmado un convenio de colaboración con la Confederación Española de Centros y Clubes Unesco, y otras entidades culturales para solicitar el reconocimiento de los Concejos como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, declaración que corresponde a la Unesco en París.

Esta iniciativa leonesa, digna de aplaudir, pone en valor una institución muy común entre los pueblos que habitan el norte peninsular, y que como el cántabro, disfruta de más de mil años de existencia: los Concejos.

La génesis de los Concejos en Cantabria hay que buscarla en la Behetría, que, según Carmen González Echegaray, “era un sistema político que dejaría asombradas a las que ahora llamamos democracias”.

De esta institución nació el “Concejo abierto”, auténtica democracia directa. Cada pueblo, sin injerencias extrañas, elegía señor a quien quería y éste desempeñaba las funciones administrativas y judiciales. De ahí que muchos estudiosos de la Historia Medieval catalogaron a Cantabria como un rincón de la Europa medieval en el que la población fue libre política y económicamente.

Durante siglos, los habitantes de los Concejos han resuelto por votación, en lo que algunos especialistas han denominado “academia de la cortesía”, todos sus conflictos, así como los problemas económicos, la preservación de los montes, puentes, caminos, edificios y, en siglos pasados, hasta la defensa armada de los vecinos.

Y es de esta institución de los Concejos abiertos de donde se pueden extraer tres de sus principales pilares:

1. La convivencia y respeto que reinaba entre todos los vecinos como bien supremo y determinante; en esta época tan convulsa y tan poco dada a la convivencia en la sociedad, es más que nunca necesaria la confianza mutua entre los vecinos.

2. La libertad, en la que todos los vecinos tenían plena facultad de administrarse en el gobierno de sus asuntos sin injerencias de ninguna “Troika” o poder financiero, en un ejemplo de régimen casi democrático de autogobierno.

3. El colectivismo en la dedicación de recursos por y para el Concejo, trabajando en común en jornadas gratuitas a favor de la comunidad, en un precedente claro de la solidaridad, frente al individualismo en lo laboral y lo económico actuales.

Son estos valores (confianza, solidaridad, libertad), que en estos tiempos de crisis, no sólo económica, suponen casi especies en vías de extinción. A pesar de tener su apogeo en otra época de la historia, se asientan sobre la esencia y la raíz que se repite a lo largo de la historia, facilitando el desarrollo y prosperidad de cualquier sociedad.

A veces, lo esencial sobrevive en el tiempo, y el hecho es que los Concejos abiertos ahora denominadas Juntas Vecinales suponen un ejemplo vivo de esos valores a proteger.

Por ello, mi aplauso a la iniciativa leonesa que pretende conseguir la declaración como patrimonio inmaterial del Concejo abierto. De la que espero que en Cantabria se tome nota y se siga por el mismo camino, en la defensa de un patrimonio inmaterial mas que necesario en nuestros días con la que está cayendo.

Artículo publicado en “El Diario Montañés” el Domingo 28 de abril de 2.013

“Ich bin ein Berliner” (Soy un ciudadano de Berlín)

 

“Todos los hombres libres, donde quiera que ellos vivan, son ciudadanos de Berlín. Y por lo tanto, como hombre libre, yo con orgullo digo estas palabras “Ich bin ein Berliner”. Estas palabras corresponden al final del discurso del presidente estadounidense John F. Kennedy en Berlín el 11 de junio de 1963.

El próximo 11 de junio se cumplirán 50 años del discurso de Kennedy. Pero hoy, con el recuerdo de sus palabras, quiero solidarizarme con las trabajadoras y trabajadores europeos  por las dificultades  y los sufrimientos que estamos pasando como consecuencia de la crisis económica que azota a toda Europa. De manera especial  con los chipriotas, los últimos grandes damnificados de esta Gran Crisis.

Hace no demasiados años, que nuestro ideal como sociedad está depositado en Europa. El mito de Europa fue el paradigma de la Libertad, durante la dictadura franquista. Con la llegada de la Democracia fue un icono de progreso y de entrada en la modernidad. Así, celebramos con alborozo allá por el año 1.986 nuestra entrada en la Comunidad Económica Europea.

Una Comunidad que tuvo como objetivo fundacional la libertad de fronteras comerciales en los productos, los servicios, las personas, y que hace una década comparte moneda común: el Euro. Pero que nunca ha tratado con la suficiente voluntad de construir un proyecto de unificación política, con el mismo régimen presupuestario, fiscal, laboral, bancario, etc.

Se empezó por la Unión Monetaria, dejando en segundo término la cesión de la soberanía a una estructura “Federal” que permitiera la unidad política. Atrás quedaron los referéndums por la Constitución Europea, que en varios Estados sufrieron estrepitosas derrotas desde el egoísmo nacional, con el “euroescepticismo” como freno del avance en el proceso de construcción de un proyecto político europeo.

Pero ha sido esta crisis económica y financiera la que ha sacudido los cimientos de la Unión Europea y Monetaria. Los rescates a Portugal, Grecia e Irlanda, las inestabilidades de la deuda y la prima de riesgo en Italia y España, y la más reciente crisis de cuentas bancarias de Chipre, ponen en evidencia la estabilidad de una moneda: el Euro.

Sobre esto se ha escrito mucho ya. La dificultad de dar viabilidad  a una moneda única sin unidad política. Ha habido en la historia varios casos de intentos de unificación de moneda, y que resultaron fracasados. Y otros intentos de moneda única, y que resultaron bien: el dólar americano y el marco alemán. Y triunfaron en su momento porque hubo unidad política real (EEUU y Alemania), y sobre todo, porque federalizaron entre todos sus territorios la emisión de deuda (la antigua prima de riesgo).

El dilema que realmente tenemos delante es: una Unión Política Europea o la inestabilidad como costumbre casi cotidiana. Para ello, los dirigentes europeos deben ser valientes y comprender que la Unión sólo existirá si está respaldada por un presupuesto, una fiscalidad, un régimen de asignación de recursos, un derecho laboral y un sistema bancario común, y sobre todo, con una deuda pública única que permita financiarse a todos los Estados al mismo tipo de interés.

Desgraciadamente, la vigilancia y control férreo que en estos momentos ejerce Alemania y algún otro Estado, de las instituciones y mecanismos monetarios europeos en beneficio propio, tampoco contribuyen a cambiar la trayectoria de los acontecimientos.

En la quinta edición del “Forum de Rennes”  (Francia), celebrado durante los días 29 y 30 de marzo pasado, hubo una intervención del ministro socialista francés (1988-1991) y  europarlamentario (1994-2009)  Michel Rocard, en el cual apuntaba, en relación a la situación de Europa una idea: “…el regreso de la confianza dependerá de la vuelta a un pensamiento colectivo…”, y para salir de la crisis una consigna: “solidaridad”.  Es evidente pues, que debe reinar la confianza y la solidaridad en Europa en torno a un pensamiento colectivo: la construcción de ciudadanía europea.

Con este horizonte de confianza menguada y de insolidaridad, o Europa da un paso más y avanza hacia esa integración política, sin la cual ninguna moneda común ha conseguido salir adelante nunca, o podemos seguir entreteniéndonos con pequeños acuerdos de ayudas europeas, repartos de fondos estructurales, apoyo a ciertos sectores productivos, o creando mecanismos de estabilización e inspección bancaria, que sólo servirán para alargar este escenario de inestabilidad o falta de confianza mutua.

Además de las propuestas del exministro Michel Rocard, confianza y solidaridad, sigo creyendo  en la idea y  las palabras del presidente  John F. Kennedy: “soy un ciudadano español, berlinés… chipriota…europeo”.

Artículo publicado en el Diario Montañés, el 5 de abril de 2.013

¡Qué importante es el Lenguaje!

 

Con la reciente jubilación de mi madre, persona sorda, aproveché una tarde para poner al día su documentación laboral y administrativa. Una trayectoria, que como muchas otras personas sordas, curiosa y llena de datos que no dejan de sorprenderme.

Como su primer certificado de reconocimiento como persona sorda, emitido en 1.977 por el SEREM, hoy denominado IMSERSO, en el que se reconocía que quien es mi madre, tenía una calificación administrativa de “Subnormalidad”. No está mal, que quien en aquel momento tenía dos hijos, un piso propio y carnet de conducir, tuviera tal concepción para la Administración.

Ironías aparte, el uso de tal concepción, “Subnormalidad”, propia de otras épocas en las que la denominación de las personas con discapacidad era claramente peyorativa, fue utilizada casi diez años más, hasta que quedó derogado su uso en el lenguaje administrativo por un Decreto del año  1986 (RD 348/1986). La denominación que se utilizó a partir de ese momento fue la de “Minusvalía”.

La reivindicación del propio movimiento asociativo de personas con discapacidad desde entonces no ha cejado en el empeño de resaltar la importancia del uso de un lenguaje administrativo que no discrimine al colectivo.

Fruto de esta lucha constante, se consiguió que el uso de “Personas con Discapacidad” fuera de obligado cumplimiento en leyes y reglamentos normativos desde el  1 de enero de 2007 (Ley 36/96), y sustituyó al de “Minusválido y “Minusvalía”.

Son pequeños grandes pasos que entre todos hemos podido conseguir, con el liderazgo de las asociaciones del sector, y que tienen a mi modo de ver mucha mas importancia de la que en un principio pudiera parecer.

El uso del lenguaje y la sociedad siempre interactúan. La sociedad cambia, y la nuestra lo ha hecho y mucho estos últimos 35 años, y de la misma manera, el modo de expresarnos.

Los valores que tiene una sociedad están implícitos en el lenguaje, y de la misma forma el lenguaje es un reflejo que refuerza los valores de la sociedad en cada momento. De hecho, construimos la realidad según la nombramos.

Y esa actitud de respeto hacia los demás que hemos ido creando nos hace descubrir lo bueno que el ser humano, a veces, puede construir. Ojala se produjera en éste y en otros ámbitos de la vida.

Más de treinta años después desde su primer certificado, mi madre consiguió uno más actual, reconociéndola como “Persona con Discapacidad”, que también conserva. Ambos certificados, el de “Subnormalidad” y el de “Discapacidad”, duermen en la misma caja de cartón. Con más datos y anécdotas que jalonan las vidas de quien nunca lo tuvieron fácil para salir adelante, y sin embargo, y contra todo pronóstico, lo consiguieron.

Para no olvidar nunca de donde venimos como sociedad, dónde hemos conseguido llegar y dónde nunca debemos volver.

Publicado en “El Diario Montañés”, el 26 de marzo de 2013

Lo realmente importante

En menos de dos años, el Partido Popular en Cantabria ha traspasado varias de las líneas rojas que hacen referencia al Estado de Bienestar y a la integridad territorial de nuestra Comunidad.

Recortes a la sanidad, a la educación, a la dependencia, a los servicios sociales, a los núcleos rurales, de tal manera, que sus consecuencias ya están empezando a ver en las estadísticas mas generales: aumento del desempleo, descenso del Productor Interior Bruto (PIB), descenso bruta de varios índices de confianza empresarial e inversora.

Una serie de medidas que atentan contra un sentido de la articulación territorial y social de Cantabria que los cántabros veníamos disfrutando que ha costado mucho conquistar.

Pero una nueva media que anuncia el Ministerio de Fomento (PP) para Cantabria y que el diario “El País” publicaba esta semana, me hacía despertar una nueva reflexión: El Ministerio tiene entre sus planes suprimir 33 trenes semanales de las rutas de Cercanías de RENFE-Cantabria, y la posibilidad de suprimir 19 paradas de tren en Cantabria, alegando su poco uso. Aqui está el artículo:

economia-elpais-com

Si la medida se llegara a llevar a cabo en la realidad, merece la total repulsa de todas las fuerzas políticas y sociales de Cantabria, por cuanto se trataría de una medida que claramente tiende a romper la articulación de Cantabria como territorio.

Es de una gravedad absoluta, y no debe haber dudas a la hora de reivindicar ante Madrid que dicha medida no puede ser tomada y que es un servicio público esencial para Cantabria, especialmente para el eje del Besaya y de Campoo, y por supuesto, Santander como capital de la Comunidad.

Todo es importante para Cantabria, los proyectos de Alta Velocidad también, pero sin duda, este recorte merece ser defendido con mayor contundencia si cabe que cuando se desestimó el proyecto de AVE por Palencia a Santander. Lo contrario, dejaría el proyecto de Alta Velocidad como una mera estrategia electoral de los partidos políticos para captar votos y arrojarse los trastos unos a otros, importando bien poco las verdaderas necesidades de Cantabria como ésta de las Cercanías. Yo, al menos, no aceptaría la preferencia en defender la Alta Velocidad frente a las Cercanías de RENFE.

Espero que la unión de todas las fuerzas políticas y sociales permita salvar este servicio esencial. Pues mas vale pájaro en mano que ciento volando.

Un poco de memoria en MercaSantander

Aunque parezca increíble, han pasado mas de cinco años del escándalo de “MercaSantander”, del desfalco de más de un millón de euros delante de las narices de los gestores municipales del Partido Popular de Santander.

Y es en estas fechas, cuando resucita judicialmente uno de los muchos asuntos de la era “De la Serna”. Otros asuntos que habrán de esperar la fila son: el juicio por los tres fallecidos del Cabildo de Arriba, y el incendio del edificio número 41, 43 y 45 de la calle Tetuán. Por ninguno de los tres asuntos ha habido asunción de responsabilidades políticas por parte de Iñigo de la Serna, Alcalde de Santander. Y judicialmente, los asuntos están tardando en sustanciarse, al menos más de cuatro y cinco años en algunos casos.

El asunto de “MercaSantander” fue sustanciado políticamente, la pasada legislatura, cuando en 2008 tuve la oportunidad de pedir en el Pleno del Ayuntamiento de  Santander el cese del Gerente de Mercasantander, Juan José Fernández, por todo este desfalco. Han pasado cinco años pero las razones no han perdido fuerza con el paso del tiempo.

A falta de un argumento para ello, tuve la oportunidad de poner encima de la mesa “sólo” diez razones para ser cesado. Ninguno le sirvió al Alcalde pues hizo caso omiso a la Moción del Pleno y votó en contra:

  1. La no revocación de poderes. Cuando el Gerente se reincorpora en julio de 2.003, no revoca los poderes otorgados ante Notario que tenía la anterior Gerente y presunta estafadora, lo que motiva que siga campando a sus anchas con poderes notariales que la permitían operar en el trafico mercantil. Cuando el Gerente se reincorpora a su puesto lo primero y antes de nada tenía que haber hecho es retirar todos los poderes a su antecesora. Esta omisión, aparte de hablar muy poco a favor de la diligencia del Gerente indicaba que su ánimo no era la de ejercer de Gerente sino solo figurar y cobrar como Gerente para que la presunta estafadora realizara todas las gestiones que conlleva la labor de Gerente especialmente la de hacer gestiones con esos poderes societarios.
  2. El impago de los dividendos de MercaSantander a favor del Ayuntamiento de Santander. Sin duda una labor fundamental de un Gerente es realizar y ordenar el pago de los dividendos anuales a los socios que componen la sociedad. Es el fruto obtenido durante todo un ejercicio económico, y uno de los elementos fundamentales que componen la razón de ser cualquier sociedad anónima constituida. Sin beneficio no hay animus societatis. Y al Gerente, visto lo visto, le importaba poco o nada que los dueños de la sociedad para la que trabaja, y bastante bien remunerado por cierto, cobraran su justo beneficio anual. En este caso las arcas municipales de Santander.
  3. El desconocimiento o el ocultamiento del Gerente de que la presunta estafadora disponía de la cantidad de 255.000 euros bajo la denominación de “Créditos al Personal” y que supone mas del 20% del presupuesto anual de la empresa, y el Gerente ante este agujero económico no hizo absolutamente nada.
  4. Los informes anuales de auditoría no detectan año tras año ninguna anomalía contable. Una razón que se apunta es que con los responsables de la empresa auditora quien despachaba directamente era la propia presunta estafadora, con lo que el Gerente hacia una dejación clara de funciones como máximo responsable ejecutivo y principal responsable profesional al frente de la empresa.
  5. No estar en contacto con las entidades de crédito que habitualmente trabajan con MercaSantander. Él mismo lo reconoce cuando el asunto se destapa, afirmando que le derivan la llamada de la entidad BBVA al encontrase la presunta estafadora de vacaciones, lo cual demuestra quien era interlocutor habitual. Puede ser el primer caso de un Gerente que no reciba directamente las llamadas de las entidades bancarias cuando se habla de descubiertos o situaciones que siendo anómalas exijan hablar con el principal responsable ejecutivo y profesional. Demuestra bien a las claras, la falta de diligencia profesional y el nulo trabajo de despacho que habitualmente realiza diariamente.
  6. Falta de conocimiento y dominio de los aspectos y detalles contables de la sociedad. La presunta estafadora ocultaba las situaciones de sustracción de dinero incluyendo conceptos como el referido de “Créditos al Personal”, en la partida genérica de la contabilidad como “Deudores”, que registraba cantidades anuales cercanas a los 300.000 euros, sin que el mismo ni siquiera preguntase que conceptos desglosados incluía esa partida. Si lo hubiera hecho desde el primer momento, habría visto que deudores tenia la Sociedad, uno de ellos, el principal, la propia presunta estafadora, que bajo ese concepto de “Créditos al Personal” iba sacando cantidades que han llegado hasta las 255.000 euros.
  7. Que las propias pólizas del plan de pensiones y de jubilación, acordadas en beneficio de los trabajadores, y por importe de 50.000 euros no llegaron a suscribirse porque la presunta estafadora desvió ese dinero. Es decir, el Gerente que es un potencial beneficiario de ese Fondo, ni siquiera se aseguró por su propio e hipotético beneficio personal de que esos fondos estaban a buen recaudo.
  8. Falta de control de las tarjetas VISA de la propia Sociedad. A la vista de la documentación obtenida por el Grupo Municipal, la presunta estafadora ocultaba las sustracciones de dinero bajo conceptos como “cargo cheque”, “cargo tarjeta”, “liquidación tarjeta”, “cargo 4B”, o la ocultación de cara a las auditorías de las cantidades que sustraía disfrazados como cargos personales en la VISA de MercaSantander. Parece que al Gerente de la empresa no le preocupe durante estos años comprobar el saldo y los apuntes del gasto que producía la VISA de la empresa. A nosotros los ciudadanos si nos preocupa.
  9. Ausencia de los controles de las transferencias bancarias. Como la transferencia de abril del año 2.007, bien reciente a destaparse el escándalo, por valor de 8.000 euros, cuyo concepto era ni mas ni menos que “Transferencia a favor de Paloma González Tarrio”. Ni mas ni menos, con esa desfachatez y delante de la presencia de un Gerente, la presunta estafadora hizo esta transferencia la ex trabajadora desde la cuenta de MercaSantander a su cuenta personal. Y si lo hacia era porque sabia de antemano la impunidad de lo que estaba cometiendo pues la falta de diligencia y control era muy evidente.
  10. Falta de previsión y realismo a la hora de afrontar las cuentas del año 2.007. La no provisión de fondos en las cuentas de 2.007 que contemplen una partida que recoja las perdidas producidas por el desfalco. Lejos de ello, el Gerente se vanagloria, incluso a través de los medios de comunicación, de presentar unas cuentas positivas del ejercicio 2.007, cuando no ha provisionado el agujero económico que tiene la sociedad y que, caso de no recuperar el importe sustraido, la propia empresa deberá asumir, de sus fondos propios. Y lo curioso es que presenta unas cuentas positivas y al mismo tiempo la solicitud de un crédito de 400.000 euros para pagos de acreedores. Curioso ejercicio de ingeniería financiera que me temo pagaremos todos los santanderinos si no es en este ejercicio, en los próximos cuando no se reintegre el dinero sustraído.

Y parece que en breve, el Alcalde de Santander, deberá acudir como Testigo al juicio. Esperemos que en ese momento diga la verdad y toda la verdad. Porque en el Pleno del Ayuntamiento de Santander, y a la vista de los argumentos expuestos, no quiso ver la evidencia.

Gato por liebre a los vecinos de Castilla-Hermida

Recientemente ha aparecido una de esas infografías a las que nos tiene acostumbrado el equipo de gobierno municipal de Santander. En este caso, en la calle Marques de la Hermida, desde el tramo de Varadero a la Antigua Lonja.

No seré yo quien diga que esa obra no sea necesaria para este barrio santanderino. Es más, siempre que he podido he reclamado mayor atención a esta zona olvidada de Santander después de muchas legislaturas de gobierno municipal popular.

Pero haciendo honor a la verdad, no es lo que el Partido Popular lleva prometiendo a la zona hace mas de diez años, y que nunca ha cumplido: en el año 2002 el Partido Popular, a través de quien era Alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro solicitó a la Administración Central el uso de 4 solares propiedad del Estado, uno de ellos, para hacer en el espacio de Marques de la Hermida un aparcamiento subterráneo para 900 residentes de la zona. Quedó como brindis al sol para la campaña electoral de 2003.

Siendo yo concejal del Ayuntamiento, en el año 2008, el actual Alcalde, Iñigo de la Serna, a través de una moción instó al Puerto de Santander a la cesión de uso de ese espacio para ejecutar el referido aparcamiento subterráneo para 900 plazas de residentes.

Eran otros tiempos, en los que desde Santander se hacía ariete utilizando el Ayuntamiento de Santander contra el Gobierno Central: En estos momentos en que el Puerto de Santander está controlado por el Partido Popular, de repente, ya no interesa hacer ese aparcamiento subterráneo. Extraño cambio de comportamiento político el del Partido Popular que en la infografía no se ha explicado. Está claro que los ánimos reivindicativos de De la Serna han pasado en el mismo momento que es el Partido Popular, su partido, el que ha accedido a esas instituciones que con tanto ahinco criticaba.

Lo que se compromete en esa infografía es la construcción de un paseo marítimo con cuatro árboles dibujados, y un embaldosado sencillo que arroja como saldo dejar los 600 aparcamientos existentes en tan solo 200 y de superficie. Y, es de suponer, que en breve tiempo, bajo dominio de la OLA recaudadora. La mitad de la mitad de lo que se venía reclamando hace años por el Partido Popular.

De los equipamientos y dotaciones que la zona precisa hace ya mucho tiempo ni una palabra, y las necesidades que los vecinos tienen de un centro civico-cultural, pabellón deportivo, etc., nada de nada.

Una vez mas, y con los datos, la memoria que uno conserva, y el conocimiento de la historia de este populoso barrio de Castilla-Hermida y Barrio Pesquero, se puede decir que se prometió una liebre: aparcamiento subterraneo para residentes y equipamientos, y de momento, en el menú, solo hay gato: menos plazas para aparcar, que serán para la OLA aunque lo oculten, y un paseo, que ojalá, podamos ver para ese maravilloso año de 2014, al que parece que el Partido Popular ha puesto las velas como esperanza colectiva. Veremos si tan siquiera, si hay o no gato.

Un nuevo engaño: la Reordenación Ferroviaria

Durante la pasada legislatura, un Convenio firmado entre el Ministerio de Fomento, Gobierno de Cantabria y Ayuntamiento de Santander, entre otras instituciones, permitía financiar la histórica y deseada unificación de estaciones y cubrimiento de vías del ferrocarril a la entrada de Santander.

http://alturl.com/ikagz

Dicho Convenio suponía el compromiso por parte del Ministerio de Fomento de financiar en su totalidad toda la solución ferroviaria de cubrimiento de las vias: más de 300 millones de euros. A pesar de ello, el Alcalde fue muy reivindicativo con los plazos y exigía reuniones al Ministerio en plazos de no mas de “90 días”, acusando a los responsables ministeriales de discriminar a Santander. Ahí están las hemerotecas.

Dos años después, y con el Partido Popular al frente del Ministerio de Fomento, las declaraciones del Alcalde de Santander al respecto son totalmente distintas: “El Ayuntamiento colabora de forma “estrecha” con el Ministerio de Fomento en la elaboración de un Plan Especial para la reordenación de los espacios ferroviarios de la ciudad, procedimiento que “llevará tiempo” de modo que el citado documento podría estar aprobado “en el entorno de dos años”.

Es decir, que le da no sólo 90 días para hablar del tema, sino dos años para empezar a tener un Plan Especial de la reordenación ferroviaria de Santander. “Que largo me lo fíais”, decía Don Juan Tenorio.

¿Pero, dónde está el engaño?. Pues en el documento que no se ha dado a conocer con suficiente difusión, y elaborado por el Ministerio de Fomento en relación con el nuevo Plan de Infraestructuras:

http://www.fomento.gob.es/NR/rdonlyres/16088B48-FE92-44A1-92F0-9CA174CC4B60/113352/PITVI.pdf

En resumen, el Documento que marcará las líneas maestras de las Infraestructuras hasta 2.024 afirma que las inversiones vinculadas a mejoras de integración urbana (soterramientos, cubrimientos, viaductos, etc.) son obras de carácter urbanístico, y señala categóricamente por eso que “deberán ser asumidas directamente por las Administraciones Locales y Autonómicas competentes en materia de urbanismo”.

Fomento explica que no se trata sólo de un problema de financiación de las actuaciones (…) sino de las soluciones ferroviarias adoptadas y en muchos casos convenidas (soterramientos). Estos últimos no son necesarios para garantizar un buen servicio ni la funcionalidad de la red ferroviaria y por ello no son soluciones que se consideren, en general, en otros países de nuestro entorno económico.

Es decir, que el propio Gobierno del Partido Popular reconoce, con una claridad que parece destinada a dejar la cuestión zanjada ante la presión de cualquier caudillo local, por fuerte que sea éste en la ejecutiva del partido de turno, que “en la última década, la construcción de la red de Alta Velocidad ha despertado expectativas de actuaciones de integración ferrocarril-ciudad de gran calado y enorme coste.

Y de este Documento es perfecto conocedor, el Alcalde de la Serna, y comete un nuevo engaño masivo en las expectativas de los santanderinos, planteando el Proyecto de Reordenación Ferroviaria, cuando su partido va a suprimir el dinero que se había firmado para el soterramiento/cubrimiento de las vías a cargo de Fomento y deberá obtenerse como el resto de la operación, de la recalificación de terrenos liberados, una operación que dados los tiempos que corren en lo económico y urbanístico, sitúa la solución de la Reordenación Ferroviaria en Santander en el túnel del tiempo.

Y el Alcalde de Santander, nuevamente participa de un engaño a los ciudadanos.

Negar la evidencia

Transcurría la pasada legislatura, en concreto el año 2.008, y en el Grupo Municipal Regionalista tuvimos conocimiento de la presencia de ratas en varios barrios de la ciudad. Para ello, y como era costumbre, a una denuncia de lo que pasaba en los barrios de Santander siempre acompañabamos una propuesta alternativa que mejorase lo presente.

Así lo hicimos: Conchi Solanas, en aquel momento concejala y hoy Diputada cántabra, propuso un Plan de desratización de aquellos puntos y focos con presencia de ratas. Lo llevamos a los órganos del Ayuntamiento oportunos, para recibir como respuesta de la concejala responsable del Partido Popular: eso era mentira, en Santander no había ratas, y que nuestra denuncia además de ser falsa, era de mal gusto y que proyectaba una mala imagen exterior de la ciudad. Y están las actas municipales que lo atestiguan.

Una vez mas, lo que ya dijimos la pasada legislatura ha ido punto por punto dandonos la razón: las obras de la Plaza del Ayuntamiento en 2009 sacaron a la superficie de la Plaza cantidad de ratas ahogadas. Este es el testimonio del año 2009. La misma concejala que lo negó en 2008, tuvo que salir a retirarlas un año despues a la propia puerta de la Casa Consistorial.

Y ayer mismo, con motivo de las obras de peatonalización de la calle Lealtad y tal y como reflejan los medios de comunicación, como por ejemplo el Diario Montañés, los vecinos denuncian una vez mas la presencia de ratas.

Nunca se pudo encontrar mejor metáfora a lo que este equipo de gobierno del Partido Popular hace con la ciudad: Niegan la evidencia, aunque a veces ésta es tozuda. Dijeron hace cuatro años que no había ratas en Santander y que nuestro comentario era de mal gusto. Y la realidad es la que es, hay muchas ratas, incluso en mas puntos y barrios de los que pensábamos en un principio, y el problema, que no quiso ser afrontado hace cuatro años, es mayor que antes.

Hay muchos mas problemas en Santander, a los que tradicionalmente el Partido Popular no quiere reconocer, ni afrontar, y no por ello desaparecen, sino que incluso aumentan con el tiempo. Y este ejemplo, menor, de las ratas, es su imagen mas simbólica.

Mientras seguimos entreteniendo al personal con humo y con señuelos de “ciudad Inteligente”, pero mientras los problemas, reales eso si, siguen esperándonos ahi fuera. Aunque algunos quieren negar la evidencia.

Sobran los motivos

Finaliza la jornada de Huelga General y la manifestación celebrada en Santander. Es tiempo de recopilar información y hacer algún que otro apunte.

El Gobierno de España lleva desarrollando en once meses una serie de reformas, algunas de las cuales son:

– La Reforma Laboral: Desde su entrada en vigor los niveles de desempleo han aumentado, registrándose a nivel estatal un desempleo que ya roza el 25%. La precarización de las relaciones laborales, en una tendencia iniciada ya hace años, están aumentando a niveles nunca conocidos antes.

– La Reforma Financiera: Que por el momento no ha conseguido dar sus frutos. Aun no hay confianza en el sistema financiero y para colmo, se ha ayudado con ingente dinero público a cajas y bancos que al mismo tiempo han ocasionado escándalos como las “preferentes” y “desahucios” despiadados.

– La Reforma Fiscal: El Partido Popular anunciaba en su programa electoral una rebaja fiscal. La realidad en once meses al frente del Gobierno es que han subido cantidad de impuestos y tasas. Lo más sonado el 21% de tipo general del IVA, pero lo mismo han hecho con el IRPF, IBI, etc. Un “asalto fiscal” a traición de manos de quien preconizaba lo contrario como fórmula de salida de la crisis.

– La Reforma Sanitaria: Imponiendo un copago farmaceútico que es realmente un “repago” de las medicinas, y unos recortes en la contratación de personal y recursos que hacen de la asistencia sanitaria universal un bien público en peligro de extinción.

– La Reforma Educativa: En primer término modificando las ratios de alumnos por aula, y recortando el personal docente interino que comporta un descenso en algunas ratios de calidad educativa. Y a largo plazo, con el anteproyecto de la LOMCE, que tiene como fines últimos la privatización de la educación, la segregación de enseñanzas y de alumnos.

– La Reforma de la Dependencia: La retirada de fondos económicos para sufragar las ayudas de la Dependencia que cada vez más restringe el acceso a las mismas, supone ya un cuestionamiento de lo que debiera de ser un derecho social básico.

– La Reforma de la Justicia: Como elemento de agilización de los asuntos judiciales, parece que la solución mas inmediata es cobrar unas tasas por acudir a la Justicia, que deja “de facto” a muchos ciudadanos cuya capacidad económica es limitada, lejos de poder acceder a la misma.

Se podrían detallar aspectos que inquietan en el futuro como el sistema de cálculo de las pensiones, y otros aspectos que flotan en el aire, y que preocupan a mucha gente trabajadora, asalariada, autónomos, pensionistas, estudiantes, desempleados…

Repito que son datos objetivos recogidos de los últimos once meses y cuyos resultados no ofrecen datos esperanzadores, y muy al contrario apuntan a empeorar la crisis económica y financiera que ya comenzó hace 4 años.

Entiendo que haya personas que, a pesar de ello, sustenten y apoyen lo que el Gobierno está llevando a cabo. Para gustos se hicieron los colores.

Pero que a estas alturas, haya gente que desde medios de comunicación cuestionen la existencia de una Huelga General o que no comprenden los motivos para asistir a una manifestación como la de ayer, para expresar el malestar contra todas estas Reformas, calificadas por muchos como anti-sociales e injustas, no deja de llamarme la atención.

Está claro que, en un rápido repaso, y a la vista de los últimos acontecimientos, “sobran los motivos”.

Ya sabemos lo que quiere decir “gestión inteligente”

Se nos quiere informar de un tiempo a esta parte, desde el equipo de gobierno municipal, del desarrollo de la “gestión inteligente” en la recogida de basuras y residuos en el Ayuntamiento de Santander.

Toda esta información es en realidad un juego de palabras que contribuye a la confusión, con los “Smart Santander”, “Smart City”, “Ciudad Inteligente”, y esconden una intención: justificar la adjudicación del suculento contrato por diez años de la recogida de basuras de Santander.

Y para ello, lo llaman “gestión inteligente” de los asuntos comunes de los ciudadanos.

No pasaría de “juego de salón” la cuestión, salvo por un pequeño detalle:

Los ingresos municipales por la Tasa de Basuras, es decir, loque los ciudadanos de Santander tenemos que “rascarnos” el bolsillo, quedarían asi:

Ingresos Municipales
Año 2012 9.858.768 euros
Año 2013 13.024.918 euros
Diferencia 3.166.150 euros
Porcentaje + 32,11%

Analizados los datos queda muy claro lo que para el Partido Popular es una “gestión inteligente” de las arcas municipales: incrementar de un año para otro en un 32,11% por ciento, la recaudación de un servicio que es el mismo que se venia prestando, y bajo el disfraz de lo “Smart”, se mete un nuevo “hachazo” al bolsillo de los santanderinos.

La “realidad inteligente”, de nuevo, al descubierto. Pero los números no engañan, y una gran parte de los santanderinos pagarán más por el mismo servicio. Principalmente los ciudadanos que viven en la periferia de Santander, que verán duplicado su recibo trimestral de 13 euros a 27 euros, siendo esta periferia, la gran olvidada de las inversiones municipales.

A mi modo de entender, una “gestión inteligente” en estos tiempos de crisis en las economías familiares de Santander, aconsejaría la contención de la Tasa. Pero sin duda, el equipo de gobierno municipal está en una desbocada carrera de ganar “premios inteligentes” y salir en muchas fotos, olvidando a las personas, a los ciudadanos de Santander. Muy poco “inteligente”.

Desmontando falacias (3ª parte)

Seguimos desmontando falacias del equipo de gobierno municipal de Santander. Y en este caso le corresponde al privatizado servicio de aguas, ahora en manos de Aqualia.

Afirmaba Maria Tejerina, concejala de Medio Ambiente, que con la eliminación del consumo mínimo, que está fijado en 40 metros cúbicos, la mayor parte de los usuarios (más del 70 %) pagarán menos que en la actualidad y que las nuevas tarifas del agua premiarán el ahorro y fomentarán el uso eficaz del agua.

Volvemos a los datos, que nos ayudan mejor a comprender el tema:

Ingresos de la empresa concesionaria Aqualia

2011 2012 (nueva ordenanza)
Ingresos Totales 14.696.729,1 € 15.465.120,3€

Volumen metros cúbicos facturados

2011 2012 (nueva ordenanza)
Volumen facturado metros cúbicos 20.296.200,00 16.827.138,00

Es decir, la empresa concesionaria facturará este ejercicio 2012, cerca de 800.000 euros mas que en 2011 (15.465.120,35 euros frente a 14.696.729,17 euros), es decir, cerca de un 6% en el apartado de ingresos globales.

 Y lo curioso es que según el cálculo, se facturarán 4 millones de metros cúbicos menos (20.296.200 de 2011 frente a 16.827.138 metros cúbicos de 2012). ¿Dónde está el truco?, en que el precio del mtreo cúbico a facturar se modifica, pero al alza.

Antes existían dos tarifas para el consumo domestico, y ahora se hará por bloques con un precio por metro cúbico bastante mayor:

Antigua Ordenanza 2011
Consumo por debajo del mínimo 0,38 euros
Por encima del mínimo (40 m cúbicos) 0,56 euros
Nueva Ordenanza 2012
De 0 a 15 metros cúbicos 0,14 euros
De 16 a 30 metros cúbicos 0,18 euros
De 31 a 45 metros cúbicos 0,80 euros
De 46 a 100 metros cúbicos 1,15 euros
Más de 100 metros cúbicos 1,25 euros

Es decir, y aqui está la falacia, que a menor consumo global de la ciudad, y de sus ciudadanos, estos tendrán que hacer un esfuerzo fiscal superior en un 6% respecto a 2011.

Y por otro lado, la subida del precio a partir de los 30 metros cúbicos, es cuatro veces superior a la del tramo anterior, lo que hace que la mayoría de los hogares que tienen esos consumos, verán incrementado su recibo.

Por lo tanto, si lo que se quiere es fomentar el consumo responsable y una sostenibilidad del servicio, la cantidad a facturar globalmente por la empresa concesionaria debiera haber sido de la misma cantidad que en 2011. Y sobre todo que el escalonamiento de las tarifas por metro cúbico tengan un incremento razonable.

Con esta subida de agua de Santander en 2012, no solo se hará una facturación según consumo responsable de cada uno, que sería lo lógico, sino que al final, a todos, insisto, a todos, nos tocará pagar un poquito más de lo que nos correspondería.

Por lo tanto, la premisa anunciada por el Partido Popular de que “el 70% de los vecinos pagarán menos de lo que venían pagando”, no será cierta. De nuevo, una falacia que pretenden vender a los ciudadanos de Santander, anunciando bajadas en los recibos del agua según su consumo, que en la práctica, no se cumplirá.

Desmontando falacias (2ª Parte)

Comentaba recientemente el equipo de gobierno municipal del Ayuntamiento de Santander en relación con la tasa de recogida de basuras de Santander, la tremenda “injusticia” que supone que hasta la fecha en Santander permitía cobrar las basuras en función del tipo o categoría de calle (hay cuatro categorías), lo que permitía al Ayuntamiento a girar un recibo cada tres meses que oscilaba de 13 a 25 euros.

La salomónica solución adoptada por el Partido Popular a la “injusticia” es subir a una única tarifa a todos los vecinos de Santander, de 27 euros. Es decir, hacer tabla rasa, pero por arriba: si los ciudadanos venían pagando de 13 a 25 euros, buscan el punto medio por elevación: 27,23 euros que irán paulatinamente subiendo en todos los recibos de cara al año 2.013.
 
Resumiendo: bajo la nueva falacia de “luchar contra la injusticia” se oculta una brutal subida a los ciudadanos de Santander, algunos de los cuales irán pagando de 13 euros al trimestre que venían pagando, a los mas de 27 euros en un año de intervalo y de manera trimestral, una subida de mas del 100% en su recibo de la basura. Una “injusticia” muy justa para el equipo de gobierno popular.
 
Y la cifra global lo deja bien claro: la recaudación por basuras del Ayuntamiento en el ejercicio 2.011 fue de 10.459.154 euros, y en este ejercicio 2.012 será de 12.513.840 euros, es decir 2.054.686 euros mas, que tomando como base lo recaudado en el ejercicio 2011 (10.459.154 euros) la subida será de 19,64% de un sólo ejercicio económico. No creo que el sueldo o la situación económica de ningún santanderino haya subido proporcionalmente de un año de crisis a otro tamaña cantidad.
 
Es un ejemplo de lo que el Partido Popular entiende por luchar contra una “injusticia”. A mi me gusta mas denominarlo como una subida igualando por arriba, un hachazo a las familias mas modestas de Santander, y un engaño, uno más, que hay que desmontar al actual equipo de gobierno municipal en Santander.

Aplaudir la ineficacia

Todavía resuenan los aplausos de los concejales del Partido Popular en el Pleno del Ayuntamiento de Santander del pasado 31 de agosto, por la aprobación provisional del Plan de Urbanismo (PGOU). Con la felicitación expresa del Alcalde de la Serna al Concejal de Urbanismo Cesar Díaz.

Un Plan que ha navegado 7 años en el Ayuntamiento, ha vivido el auge del ladrillo, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, un Gobierno de Cantabria del PRC-PSOE y otro del PP, el alcalde Piñeiro y el alcalde de la Serna…. y que por fin se aprobaba en ese Pleno Municipal.

La sonrisa y los aplausos, así como las felicitaciones por el trabajo realizado, quedaron en fuera de juego, cuando la CROTU ha planteado objeciones en un aspecto concreto del Plan, en relación con la aviación civil. A algunos en la Casona municipal no les cabía el nudo de la corbata.

Esta claro que en política las felicitaciones sólo se pueden dar cuando el trabajo está finalizado, mejor dicho, bien finalizado. A la vista está que esto no fue así. Posiblemente haya que celebrar un nuevo Pleno municipal, para subsanar lo dictado por la CROTU. Visto lo cual, muy al contrario que regalar felicitaciones, hay que “tirar de la oreja” a quien por descuido, por desconocimiento, o por la causa que fuere, no hizo todo el trabajo bien.

No he leído ninguna asunción de responsabilidades por parte de nadie en el asunto. Siete años debieron ser suficientes, con todos los medios y recursos de los que ha dispuesto el equipo de gobierno municipal, para completar sin ninguna falta toda la documentación requerida.

La escena de aplaudir la aprobación provisional de un Plan, que la CROTU debía aprobar definitivamente, tendrá será repetida cual toma cinematográfica, dejando en ridículo una votación que habrá que repetir, y dejando en una simple “toma falsa” el Pleno del 31 de agosto pasado.

Fue por tanto, el aplauso a la Ineficacia. La ineficacia para sacar de una vez por todas el Plan de Urbanismo. Habrá que repetir la escena, con los mismos actores y que esperemos sea la “toma buena”. Pero es evidente, con el lío que se ha montado, que el guión de la película ya no será lo mismo.

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Confrontando modelos económicos

El pasado Pleno Municipal dió mucho de si. Entre otras cosas, el Alcalde de la Serna nos invitó a confrontar modelos económicos de gestión municipal a raíz del debate de la aprobación de la Cuenta General de año 2011. Se pretendía sacar pecho de una gestión modélica del Ayuntamiento.

Tuve la oportunidad de intervenir para destacar dos datos:

1. Que la cantidad de inversión por habitante en Santander ha descendido desde el último año, de 169 euros a 123 euros (-25%).

2. Que el nivel de endeudamiento por habitante de la Ciudad ha crecido en el último año, de 699 euros /habitante a 708 euros/habitante.

Es decir, la “Austeridad” del Partido Popular en el Ayuntamiento de Santander ha reducido las inversiones a la mínima expresión, cuando la inversión es el ejercicio público de redistribución y de igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos, y además, el nivel de endeudamiento por habitante ha crecido. Para este viaje no hacían falta estas alforjas.

Por ello, el folleto de la campaña 2011 del PP de Cantabria que esgrimí, y que habla de cambiar la Comunidad en 100 días, hay que reconocer que responde a cierta lógica: el Partido Popular está cambiando las cosas, pero a bastante peor: nula inversión,  con una supuesta austeridad que no consigue rebajar deuda. Al menos, en lo que se refiere a Santander.

La confrontación buscada por el Alcalde en modelo económico, está claro que no resiste un pase. Hay otra manera de hacer las cosas.

Yo planeo, tu planeas, él planea…

Interrumpo este período vacacional asombrado ante el furor de Planes que quiere volver a situar en la agenda política el Alcalde de Santander, Iñigo de la Serna: Plan estratégico 2020, Plan General de Urbanismo (PGOU), y todo para este mes y próximos plenos municipales.

Y digo asombrado, porque lo que vive Santander, y en general la coyuntura en el Estado, es una enorme crisis económica con dos orígenes, el financiero y el inmobiliario. Y para dar solución a esta crisis económica, y que Santander esté mejor preparado para superar esa crisis, es resucitar al final del verano dos Planes, uno de Urbanismo (no se han debido enterar en los gabinetes de la Casona municipal de la enorme crisis de ladrillo), y otro Estratégico, que da vueltas sobre lo mismo: la construcción y perpetuar un modelo productivo caduco para Santander. Pretenden curar una pulmonía doble con dos conferencias magistrales.

Santander necesita muchas cosas para poder salir con buen pie y cuanto antes de esta situación, pero no más Planes. Necesita más sentido común y más acciones concretas que nos alejen de un modelo productivo que se ha demostrado que no sirve.

Y sobre todo, que quienes han situado a Santander en esta situación de parálisis total de la ciudad, la derecha de toda la vida, que ha gobernado “siempre”, es muy poco creíble que sea capaz de sacarnos de ésta. Quien genera un problema, no puede arrogarse el pretender sacarnos de esta coyuntura económica y social, y encima, de la manera que lo está haciendo: despreciando sistemáticamente a la oposición y a colectivos sociales que representan intereses ciudadanos.

Ha sido la manera unilateral de hacer las cosas de la derecha en Santander durante décadas, las que han situado a Santander como ciudad basada en el exceso de ladrillo y segunda vivienda, con un tejido industrial débil, despoblación de su centro urbano, expulsión de la gente joven a otros municipios del entorno de la Bahía de Santander…

Han hecho y deshecho a su antojo, y pretender seguir haciendo una política-ficción de “Plan va y Plan viene”, con desprecio a quienes tienen opiniones enriquecedoras al respecto, supone cuando menos un acto de temeridad política, que puede tener en el futuro consecuencias demoledoras. Es una “patada adelante” con nulas consecuencias positivas para los santanderinos.

Por eso, en lugar de conjugar el verbo “Planear”, pediría que se conjugara el verbo “Escuchar”, o quizá el verbo “Aunar”.

¿Sobran concejales o sobran sueldos?

Vaya por delante mi rechazo a todas las medidas de Recortes que ha adoptado el Gobierno Rajoy, desde la subida-hachazo del IVA, supresión de paga extra a los funcionarios, descenso de las prestaciones a desempleados, etc.

Pero quiero centrarme en una medida adoptada en ese Decreto, y que no ha sido suficientemente difundida: la supresión del 30% de concejales en los mas de 8.000 ayuntamientos  del Estado. Supondrá reformar la Ley Electoral, y que las nuevas Corporaciones Locales surgidas de los comicios de 2.015, tendrán un 30% menos de concejales.

Es una medida que ante todo recorta la pluralidad política de los Ayuntamientos pues a las fuerzas minoritarias les dificultará el acceso a escaños municipales, y a quien más beneficia es a los partidos mayoritarios con tengan implantación generalizada. La excusa: la crisis y la austeridad. La realidad: restar diversidad política a los Ayuntamientos, fortaleciendo el bipartidismo, y empobreciendo la democracia.

En el Ayuntamiento de Santander hay en la actualidad 27 concejales. 15 de ellos con sueldo con dedicación exclusiva. Si la nueva Corporación despues de la reforma electoral y elecciones de 2015 constará de 19 concejales, cabe perfectamente la posibilidad de que haya 8 concejales menos, pero que siga habiendo 15 concejales con dedicación exclusiva, y que no se ahorre nada de lo que pretendidamente quiere recortar el Partido Popular.

Estos son los sueldos aprobados por la Corporación en el año 2011 y que regirán para este legislatura, referidas a 14 pagas brutas mensuales (sin incluir costes de la Seguridad Social a cargo del Ayuntamiento):

Alcalde-Presidente ………………………………………………………………………….4.591,49 €/mes

12 Concejales dedicación exclusiva del Partido Popular……………………………..3.011,14 €/mes

Portavoz del Grupo Socialista y Regionalista…………………………………………..3.011,14 €/mes

Estos son los sueldos que se perciben por la Corporación Municipal de Santander para esta legislatura. 13 sueldos con dedicación exclusiva el equipo de gobierno del Partido Popular, con un Ayuntamiento de los mas endeudados del Estado español.

En Junio de 2,.010 cuando la crisis financiera demostraba que no era una cuestión pasajera sino sistémica y global, tuve oportunidad de defender en una Moción ante el Pleno del Ayuntamiento, que se redujera a la mitad los sueldos con exclusividad del equipo de gobierno municipal, agrupando las áreas de gobierno. La moción fue rechazada por el Partido Popular. Está claro que preferían quitar concejales (de los que no tiene sueldo) a quitar sueldos de la Corporación.

Y este “Recortazo”, está claro que resta representatividad (30%) de los concejales de cada Ayuntamiento, pero lo que no deja tan claro es si esta medida recortará de manera efectiva gastos de los Ayuntamientos. A la luz de los datos, en el Ayuntamiento de Santander, sobrarán concejales, pero todo indica que sueldos NO van a sobrar.

Que participen ellos…

Resulta paradójico que hoy salga a licitación pública las obras de peatonalización de las calles Lealtad y Emilio Pino, cuando estos días precisamente se expone en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento un estudio informativo de peatonalización del centro que incluye esas calles.

Y es más paradójico aún cuando esa exposición pide la participación de todos los que la visitan para que expongan o aporten en relación con ese Plan de Peatonalización. El plazo de la exposición no ha acabado, por lo que, sino se ha cerrado el plazo de participación ciudadana, hay que concluir que al equipo de gobierno municipal de Santander les queda lejano lo de la participación. Si acaso, ocasionar un gasto innecesario de infografías y maquetas que suponen un coste al erario público, que en nada sirven al ciudadano ya que se le pide una opinión a unas decisiones de peatonalizar unas calles, que de antemano ya están tomadas.

¿No sería mucho mas participativo que se someta a consulta que orden de prioridades precisan las calles del centro a la hora de ser peatonalizadas?. Calles como Cervantes, Rubio, Gravina, Florida… quizá sean zonas que en orden a generar cohesión territorial en la ciudad, y estoy hablando de zonas que padecen el abandono municipal hace años, merecieran ser peatonalizadas cuanto antes. En cualquier caso, considero mas participativo escuchar sugerencias de los ciudadanos, asociaciones, vecinos, comerciantes, etc., antes de decidir unas obras, y menos todavía realizando una exposición que se “vende” como de información pública, cuando el “pescado” está mas que vendido. Asi no se hace ciudad entre todos.

La conclusión que cualquier ciudadano puede extraer si visita el Plan de Peatonalización y luego lee la noticia de la licitación de las obras de esas calles, es: ¿para que quieren estos señores del Ayuntamiento de Santander mi opinión si ya quieren empezar las obras de unas calles concretas y no han preguntado a nadie?. Pues eso.

La participación ciudadana es un recurso manido del Alcalde de la Serna que saca a pasear cuando de posar en la foto se trata, pero con gestos como éste, deja bien a las claras su “talante” democrático y su “fe”en la participación ciudadana”. Han sido muchos los ejmplos de “su” participación ciudadana: Centro Botín, Plan Estrategico 2020, Plan de movilidad sostenible… demasiados ejemplos que recuerdan, parafraseando a Unamuno, a otras épocas con aquello de:…Que participen otros.

Labor de oposición

Dentro de mis labores cotidianas, en la mañana de hoy he tenido oportunidad de pedir información dentro de la Comisión de Desarrollo Sostenible (Fomento e Infraestructuras) del Ayuntamiento de Santander acerca de la supuesta licencia de obras del controvertido Centro que la Fundación Botín quiere desarrollar y construir en el muelle de Albareda.

La respuesta del equipo de gobierno municipal,  ha sido muy escueta: Existe licencia de obras municipal para dicho Centro desde el día 21 de junio (no se me ha mostrado ni se ha dado más detalles), y no consta ingreso económico alguno en el Ayuntamiento de Santander por dicho concepto a fecha de hoy. No se han ofrecido más datos, pero es una información oficial proporcionada en Comisión Informativa.

Es mi derecho y deber al mismo tiempo, como concejal de la oposición, realizar estas preguntas y fiscalizar al equipo de gobierno municipal. Y, de la misma manera, trasladar a la sociedad y a la opinión pública toda la información posible. La labor de oposición supone control y fiscalización del gobierno municipal y sus actuaciones.

A pesar de quienes deslizan opiniones interesadas acerca de que en el Ayuntamiento de Santander ni ha habido históricamente, ni existe oposición en la actualidad, sigo defendiendo la labor de oposición municipal que se hace en Santander. Y este cuaderno de notas va recogiendo testimonio de ello un largo tiempo.

Lo llaman Préstamo cuando es un Rescate

No quiero dejar pasar esta oportunidad para hablar de la noticia de este fin de semana: el “Rescate” a la banca española, llamada por el gobierno y sus altavoces mediáticos “Préstamo”o “Línea de Crédito”, por importe de hasta 100.000 millones de euros. Una cifra desorbitante cuando a los ciudadanos, muchos, que lo están pasando mal, nadie les rescata.

La inmoralidad de los despilfarros y mala gestión del sistema financiero estos últimos quince años, siendo condenable, se iguala al campeonato de eufemismos, o “palabros”, con que se intenta disfrazar el asunto. Nauseabundo.

Como lo fue y lo he denunciado hace menos de tres meses, en el Pleno del Ayuntamiento de Santander: se vendió como un préstamo de 24 millones de euros del Ayuntamiento para pagar facturas de años anteriores, cuando realmente ha sido otro Rescate.

Supondrá subidas bestiales de impuestos como el IBI, la pasada semana se pasó al cobro, y pronto lo veremos en mas impuestos y tasas municipales, hasta el año 2.022. Y sobre todo un descenso de la inversión municipal, recortes al fin y al cabo, a quienes mas lo necesitan.

En Santander nos rescataron hace tres meses, y ya vemos las consecuencias poco a poco. Me temo que en el conjunto del Estado, la coyuntura de mas recortes todavía, comenzará a notarse en breve.

Nuca los eufemismos hicieron tanto daño a la ciudadanía.

Desmontando falacias (1ª parte)

Falacia: “Dícese del argumento presentado como verdadero en una afirmación, pero que sólo lo es aparentemente”

Dentro de este cuaderno de notas virtual, quiero abrir un apartado especial para desmontar una a una las falacias que el Alcalde de Santander, Sr. de la Serna, lanza a través de sus declaraciones públicas, día tras día.

Comenzamos por la mas reciente de sus afirmaciones, en el Pleno extraordinario de 14 de mayo, en relación con la subida/hachazo que ha llevado a cabo el Partido Popular en el Ayuntamiento de Santander a través del Impuesto de Bienes Inmuebles (I.B.I.).

La falacia del Sr. de la Serna dice asi: “El IBI que se recauda en Santander es de los más baratos en presión fiscal y con uno de los tipos impositivos más bajos que tienen ciudades similares al tamaño y situación que Santander”. Dicho así, y creyendo el aserto, debiéramos dar gracias al Alcalde por su generosidad fiscal facilitando que Santander sea un “paraiso fiscal” en materia de IBI. Eso es lo que vende.

Vayamos a los datos, pues la crisis, ademas de destruir empleo y riqueza está acabando con los tiempos de políticos que venden humo y mercadotecnia. Es más. De aquellos polvos, vienen estos lodos.

Escogeremos cuatro ciudades cercanas a Santander del norte peninsular, dentro del eje Cantabrico-Valle del Ebro, como Bilbao, San Sebastián, Pamplona y Logroño, y examinaremos el esfuerzo fiscal que realiza cada habitante en matera de IBI:

CIUDAD RECAUDACION I.B.I. (2.012) HABITANTES (según INE) ESFUERZO FISCAL POR HABITANTE
BILBAO 45.620.000 euros 352.700 129,34 euros/habitante
LOGROÑO 28.950.000 euros 152.641 189,66 euros/habitante
PAMPLONA 25.700.000 euros 197.932 129,84 euros/habitante
SAN SEBASTIAN 36.948.034 euros 186.185 198,44 euros/habitante
SANTANDER 46.445.242 euros 179.921 258,14 euros/habitante

Destaca que Santander es con diferencia de las ciudades de este entorno que exige mas esfuerzo fiscal en tributación de IBI con una media de 258 euros por habitante. Sobran las explicaciones pues los datos hablan por si solos.

La afirmación del Alcalde, presentada como verdadera, resulta que a la vista de las cifras y las ratios, no lo es tanto ya.

Pero si nos vamos al Tipo Impositivo del IBI, cuestión de la que también el Alcalde alardeaba, en el sentido de tener el tipo impositivo mas bajo de todas las ciudades de similar población, baste un par de ciudades similares a las que él gusta comparar, para poder comparar:

CIUDAD TIPO IMPOSITIVO %
PAMPLONA 0,35% valor catastral
SAN SEBASTIAN 0,18% valor catastral
SANTANDER 0,52% valor catastral

San Sebastián, capital europea de la cultura en 2016, tiene un tipo impositivo del 0,18%, cuando Santander tiene este año el 0,52%, casi tres veces superior. De Pamplona quiso comparar su Carta de Capitalidad y muchas más cosas, y tiene este ejercicio el 0,35%.

Si Santander debe compararse en este tipo de índices, San Sebastián o Pamplona debieran de ser una de esas ciudades, sin irse hasta Aalborg (Dinamarca) para encontrar que es lo inteligente para una ciudad… y sus ciudadanos.

Ah, y ya que el Alcalde va a firmar pronto un Convenio de Colaboración con Bilbao, lo cual celebro desde aquí, sería bueno que pida al Alcalde Bilbao, Sr. Azkuna, como Bilbao tiene  cero euros de deuda municipal, y Santander, con la mitad de habitantes, tiene una deuda viva de mas de 130 milllones de euros, merced a la deuda histórica que el Partido Popular ha ocasionado a la ciudad. Eso si que sería un buen aprendizaje vía convenio de colaboración entre ambas ciudades.

Por tanto, el Alcalde no dice la verdad, en materia de IBI. No sabemos si consciente o inconscientemente. El problema es que el Partido Popular no puede admitir el colapso financiero de las arcas municipales que le empuja a la asfixia fiscal de los ciudadanos a través del IBI.

Mientras, seguiremos “desmontando falacias”…

Reivindicar derechos

Siempre es de agradecer que te inviten a compartir cuestiones relacionadas con las personas con discapacidad. Durante la vida, cada uno recogemos experiencias y vivencias que crecen cada día. Cuando las difundes tienes la sensación que se ha hecho mucho, y que queda mucho por hacer.

Así me sentí con la invitación que la Asociación de Sordos de Santander y Cantabria me realizó para dar una charla el pasado dia 4 de mayo con el título “Barreras de Comunicación y Personas Sordas”. Toda una experiencia reencontrarme con tanta gente conocida y con la que me inicié en mi experiencia laboral en el mundo de las Personas Sordas. Supuso volver a mis orígenes. Como en mi casa.

Dando un repaso a la legislación actual en materia de Barreras de Comunicación y los avances conseguidos en los derechos de las Personas Sordas llegamos a una conclusión agridulce: se ha avanzado mucho en 30 años, pero también queda mucho más, y la actual stuación de crisis económica supone una amenaza de retroceso en cierto derechos (pocos aún) que las Personas Sordas han conseguido socialmente.

La única salida a esta situación es reivindicar socialmente estos derechos, no bajar la guardia en materia de derechos que no pueden estar en juego cuando de dinero hablamos: derechos fundamentales como recibir educación en Lengua de Signos, suprimir las Barreras de Comunicación en los servicios públicos, etc.

Un placer haber compartido estas mas de dos horas que duro la charla-coloquio, cuando además uno, puede jugar en casa, como es el caso.

Diferentes medios se hicieron eco de la conferencia, entre ellos, un medio muy querido para mi, y de la Comunidad Sorda, como DiarioSigno.com que hizo su propia crónica de la misma. Se puede leer en este enlace: http://www.diariosigno.com/index.php?action=muestraNoticia&parameter=17668&menu=muestraMenu&pmenu=2

“Los derechos nunca se regalan, siempre se reivindican y conquistan”.

Charla Coloquio en Asociación Sordos Santander y Cantabria

Cohesión social y territorial para ser Ciudad Inteligente

La ciudad de Santander ha iniciado la carrera para llegar a ser una “Ciudad Inteligente”. Bonito objetivo que defiendo personalmente, pero con un muy largo camino que queda por recorrer.

Para llegar a ese punto, sin duda la primera prioridad a cubrir se trataría de la cohesión social y territorial, es decir, frenar dos tendencias presentes en Santander en 2.012: por un lado, la segregación social de la ciudad, entre barrios de primera y barrios de segunda, y por otra, la falta de accesibilidad de muchas zonas de la ciudad para dar cabida a colectivos excluidos como niños, mayores y personas con discapacidad.

Un centro de la ciudad cada dia mas despoblado y con barrios marginales crecientes, zonas “altas” como la ladera sur y norte del Paseo del Alta (Gral.Dávila), y la calle Alta, y zonas con escasez de equipamientos como la zona de Castilla-Hermida y Barrio Pesquero, conforman un panorama de un “Santander a dos velocidades”.

La consecución de esta cohesión social y territorial exige como condición “sine quan non”, por generar recuperación de barrios degradados a través de viviendas de promoción y asequibles, construcción de escaleras mecánicas en barrios inaccesibles, y una mejora distribución de los recursos públicos: zonas verdes, equipamientos, dotaciones y servicios.

¿Con que objetivo? En el primer peldaño de la consecución de “Ciudad Inteligente”, debe estar equiparar condiciones de vida de todos los santanderinos sea cual sea su lugar de residencia y su origen social. La prioridad es que la ciudad sea “inteligente” redistibuyendo los recursos y transformando cada uno de sus rincones.

Ello implica, además de la colaboración pública-privada imprescindible, la apuesta desde las instituciones públicas por intervenir de manera decisiva en este punto. Y sobre todo, desde el presupuesto municipal, que en los últimos años, ha sido la verdera cenicienta en la ejecución del presupuesto del Mandato del Alcalde de la Serna.

El mal llamado “plan de ajuste” municipal aprobado recientemente, pues es realmente un “plan de rescate” en toda regla, tiene entre sus muchos sacrificios, la inexistencia en la práctica de capítulo de inversiones municipal hasta el año 2.014, y hasta 2.022 un capítulo de inversiones perfectamente intervenido y nada exhuberante.

Este dato de falta de inversiones desde el presupuesto municipal de Santander, fruto de la deuda y la mala gestión del Partido Popular en Santander desde el principio de los ayuntamientos democráticos, arroja un escenario de dificultad añadida en el camino hacia la “Ciudad Inteligente”.

Quería compartirlo porque Santander tiene ciudadanos “Inteligentes”, y muchos. Aunque no se avanza con paso firme hacia una “Ciudad Inteligente”.

La herencia recibida

Llevó en mi papel de concejal desde el comienzo de la crisis financiera, intentando conocer las cifras totales de las facturas que desde el Ayuntamiento de Santander se adeudan a proveedores, mayoritariamente pequeñas empresas, a través de preguntas en Pleno, mociones, peticiones de documentación…

La respuesta siempre ha sido la misma por parte del Alcalde y del equipo de gobierno: El Ayuntamiento de Santander no adeuda ninguna factura a ningún proveedor, y se pagan todas las facturas a tiempo. Cuatro años escuchando la misma versión.

En la última ocasión, con motivo del Pleno del Ayuntamiento celebrado el pasado día 29 de febrero de 2.012. El Alcalde, cuestionado al respecto por el grupo municipal regionalista, afirmó que las arcas municipales gozan de muy buena salud, que cada vez hay menos deuda municipal y que las facturas se pagan al día puntualmente.

A veces las declaraciones de los responsables municipales se compadecen mal con la realidad. Y este es el caso.

La situación real de las finanzas municipales del Ayuntamiento de Santander: El Informe del Interventor Municipal firmado el 28 de febrero de 2.012 reconoce un remanente de Tesorería negativo en el año 2.011, por importe de 4.300.000 euros, lo cual, en aplicación del artículo 193 del RDL 2/2004, le obliga a: 1.  “…El Pleno de la Corporación deberá proceder a la reducción de gastos del nuevo Presupuesto por cuantía igual al déficit producido”, y 2. “De no aprobarse dicha medida, el Presupuesto del ejercicio siguiente habrá de aprobarse con un superavit inicial de cuantía no inferior al repetido déficit”.

Traducido: El año 2.011, pese a la visión idílica vendida por el Alcalde, se ha cerrado, un ejercicio más, con déficit, por importe de mas de cuatro millones. Ello exige un plan de ajuste inmediato para recortar mas de 4 millones de euros del Prespuesto de 2012 que sólo lleva 15 dias en vigor, o que el Presupuesto de 2013 se haga con un superávit de mas de 4 millones de euros. Es decir, o un recorte inmediato (un nuevo recorte del Partido Popular), o hacer un ejercicio de ciencia ficción en 2013 aprobando un Presupuesto Municipal con superávit.

Ese es el maravilloso escenario financiero que el Alcalde Sr. de la Serna nos vende un dia si y otro también a través de los medios de comunicación, y que tan mal casa con la realidad.

La deuda a proveedores del Ayuntamiento de Santander siempre negada en público. El equipo de gobierno ha decidido solicitar de la línea ICO para Ayuntamientos la cantidad de 24 millones de euros. La versión ofrecida es de solicitar 13 millones y pico de euros para las facturas que se están tramitando y otro 10 millones y pico para las obras de recogida neumática de Castilla-Hermida. La realidad: esta convocatoria de créditos está destinada a las facturas pendientes de pago a fecha 31 de diciembre de 2011. No para las que se están tramitando en alguna de sus fases, sino para las que están pendientes de pago y con todos los trámites de expediente de pago a fecha de 31 diciembre de 2011. No se quiere decir la verdad.

Si según el Alcalde, en el Pleno de 29 de febrero pasado, no se debía a nadie ¿Por qué se acude a una línea de crédito ICO específica para pago de proveedores y facturas pendientes?. El propio concepto de la línea de crédito ya responde y despeja las dudas. No era cierto que el 29 de febrero no se debían facturas del año 2011, pues de lo contrario no se acudiría a ese tipo de créditos.

La solicitud de créditos de la línea ICO exige ademas de la relación de las facturas que se deben, que un Plan de Ajuste sea elevado al Pleno del Ayuntamiento para su aprobación antes del 31 de marzo de 2012. Y no será un simple formulismo, sino que debe ser un plan realista, con ingresos “consistentes” con su efectiva evolución en los ejercicios 2009 a 2011, incluyendo un “calendario de reformas estructurales” y precios o tasas suficientes “para lo que deberán incluir información suficiente del coste de los servicios públicos y su financiación”.

En los últimos años, los presupuestos municipales, hechos más desde la imaginación y la falta de realismo, han sido sistemática y públicamente denunciados por nuestro grupo municipal, por no ser ajustados a la realidad. Espero que el Plan de Ajuste, en esta ocasión, sea hecho desde el rigor y la prudencia.

Al menos desde el año 2.007, hemos podido realizar propuestas y ofrecer alternativas que han sido rechazadas por el Partido Popular y su rodillo. A pesar de ello, seguimos en esa disposición de poder sumar y apoyar a una situación dramática para las finanzas municipales. Pero para ello, el Partido Popular debe comenzar reconociendo que hay un grave problema financiero, y, a partir de él, buscar entre todos la manera de solucionarlo.

Ignacio Diego, como Presidente de Cantabria, está intentando ocultar su incapacidad para gestionar la Comunidad Autonoma, aludiendo a una “deuda oculta”, y a una “herencia recibida” del Anterior Gobierno de Cantabria, es decir, jugando a confundir a la ciudadanía cántabra.
 
En el Ayuntamiento de Santander, por gracia o por desgracia, el Alcalde y su equipo de gobierno no pueden aludir a “herencias recibidas” del pasado, pues desde el inicio de la etapa de los ayuntamientos constitucionales, Santander sólo ha conocido un partido político en su gobierno municipal: el Partido Popular. Aunque conociendo las cortinas de humo que continuamente se lanzan desde la Casona municipal, no hay que descartar un complot judeo-masónico como culpable de la pésima y moribunda situación financiera municipal.

Nunca más

El 8 de octubre de 2.008, una explosión de gas y un incendio posterior, en circunstancias aún no bien explicadas de los números 41, 43 y 45 de la Calle Tetuán, provoca el desalojo de las 29 familias que habitan en él.

Las circunstancias del suceso me hizo implicarme a mi y a todo el grupo municipal regionalista en una situación dramática para las familias afectadas, y para ello, propusimos una bateria de medidas para hacer más facil el regreso a sus viviendas, aportando nuestro pequeño granito de arena para los vecinos. Poco o nada obtuvimos del equipo de gobierno municipal. Solo recurrir “a la normativa vigente”, que ellos mismos imponen con su mayoria absoluta. Y “cero” voluntad política.

En el camino, muchas protestas vecinales para recibir algo tan sencillo como la licencia de obras para rehabilitar el edificio, que el equipo de gobierno denegó, alegando estar el edificio fuera de ordenación.

La mayoria de los vecinos propuso una modificación puntual del PGOU para adecuar esa situación. Tampoco quiso el equipo de gobierno. Sin embargo, otros edificios más emblemáticos seguro que tendrán su modificación puntual del PGOU, si ello fuera necesario.

Muchas personas mayores y legítimos habitantes de esas viviendas han ido falleciendo en estos 41 meses. Los que sobreviven, han luchado hasta la extenuación por poder tener la oportunidad de regresar a sus casas. Se han encontrado de frente con la ruina del edificio decretada por el Alcalde de Santander. Sin solución ni oportunidad para la enmienda.

Y hoy me dicen al oido, que la ejecución de la ruina y el derribo del edificio es más que inminente. Un cúmulo de hechos que imposibilitaron que unos vecinos, que se vieron desalojados de sus viviendas hace tres años y medio, hayan podido volver a sus hogares. Sin una explicación a todo lo que ha pasado, ni porque desde el primer dia se deja deteriorar el edificio mucho más de lo que el incendio produjo, ni se tomaron medidas rápidas y directas destinadas a proporcionar cobertura técnica y jurídica a la rehabilitación de los números 41, 43 y 45 de la calle Tetuán al día siguiente del incendio.

Para esto deberíamos estar los servidores públicos, para ayudar a la gente, y evidentemente, en la calle Tetuán, eso no fue así. Eso no puede pasar más. Nunca más.

Recordando buenos momentos

Hoy he tenido la oportunidad de asistir al Colegio La Salle, en su Semana  Cultural, para hablar de nuestro “paso por el colegio a la política”. Una amable invitación del mi Colegio, después de 24 años que hace que finalice mis estudios allí.

Dos horas amenas con un auditorio de 4º de la E.S.O., y en el que pude compartir con Jaime Blanco (PSOE), Juan Mazarrasa, Miguel Saro (IU) y Daniel Portilla (PP) nuestras vivencias en el Colegio y las inquietudes que tenemos cada uno en la política.

Nos faltó tiempo, pues el tema da mucho de si, pero entre anécdotas y vivencias de cada uno, me pude dar cuenta que a pesar de las diferencias ideológicas de cada uno, hay cosas que nos unen y en las que mucho tiene que ver lo vivido y aprendido en el Colegio del antiguo Paseo del Alta que cumple 72 años establecido alli.

La moderación de Jose Javier y la amabilidad de profesorado y dirección hicieron el resto. Merece la pena reencontrarse con los buenos momentos del pasado, y uno de ellos, el Colegio La Salle.

La prueba del algodón no engaña

Una de las características de la última legislatura (2007-2011) en el Ayuntamiento de Santander fue la gran demagogia utilizada por el alcalde de la Serna contra el Gobierno de Cantabria en relación con los impuestos y tasas regionales que según él, gravaban a los santanderinos.

Los hechos son los hechos y no opiniones, y no engañan: Incluyo sólo tres perlas, correspondientes a extractos de Actas de tres plenos municipales en lo que el Partido Popular y el Alcalde utilizaron los siguientes argumentos:

En el pleno municipal de 30 de octubre de 2.008, y así consta en el Acta, Iñigo de la Serna decía textualmente “El Sr. Alcalde considera que el mecanismo correspondiente para la defensa de los santanderinos es en este Pleno, porque si no pueden aprobar la petición al Gobierno de Cantabria para que no incremente las tasas por encima del IPC, no sabe cuál es su función. Considera que los motivos por los que el Partido Socialista y el Partido Regionalista subieron un 20 % las basuras sin avisar a los Ayuntamientos y cuando ya habían aprobado las Ordenanzas Fiscales, se debe, en primer lugar, porque de esa manera no se podía incorporar a las Ordenanzas; en segundo lugar, porque eran perfectamente conscientes de que quien pasaría el recibo al vecino con el incremento iba a ser el Ayuntamiento, ya que en caso contrario no lo harían, escudando al Gobierno de Cantabria de una política fiscal que está totalmente fuera de lugar“.

En resumen, a juicio del Alcalde de Santander, el Gobierno de Cantabria “pisoteó” la autonomía local al subir las tasas de manera unilateral, y afirma que subir el 20% las mismas es una política fiscal “fuera de lugar”. Justamente lo que el Gobierno de Ignacio Diego acaba de hacer: subir las tasas unilateralmente, y no sólo el 20%, sino el 30%. Debe ser que el 30% para el Alcalde es estar en su lugar, y el 20%, no.

En el pleno municipal de fecha 27 de noviembre de 2.008, Iñigo de la Serna decía: “En consecuencia, los representantes de los vecinos de Santander, que les han elegido para defender los intereses de Santander, deben votar hoy en este Pleno si están de acuerdo con que suba el 20 % la basura o si, por el contrario, se pide que se adapte al IPC; el debate es sencillo y, posteriormente, se levantarán las manos para decir si se está a favor o en contra de que se suba la tasa de tratamiento de residuos, y para pedir al Gobierno de Cantabria que rectifique, en estos momentos de crisis económica, en que las familias y las empresas, los comercios, etc., están pasando una difícil situación, y no suba el 20 %, que supone un 116 % desde hace cinco años y un 40 % desde hace dos años.”

Aqui ya apuntaba que los concejales de Santander, Alcalde incluido, deben defender estrictamente los intereses de Santander y sus vecinos. Que es exactamente lo contrario que lo que ha hecho el pasado 16 de febrero y el acuerdo unilateral del Gobierno de Cantabria de elevar las tasas el 30%. Un buen ejemplo de coherencia política.

En el pleno municipal de 29 de octubre de 2.010, Iñigo de la Serna decía, y refleja el Acta de la sesión: “Considera que la propuesta que se somete a votación es muy sencilla, ya que se trata de si están de acuerdo o no con que el Gobierno de Cantabria suba a los santanderinos los impuestos en las cantidades que han planteado en el Presupuesto Regional; que si defienden al Gobierno en una actitud que, a juicio del Grupo Popular, es discriminatoria e injusta hacia a los ciudadanos de Santander; o que si defienden a los santanderinos, que son quienes les han votado. Por eso espera que se sumen al voto del Grupo Popular que propone lo mismo que el punto del orden del día sobre las tasas: que no es el momento para que las familias tengan que sufrir un incremento desmesurado de impuestos; por lo que por coherencia en el planteamiento político, ya que han votado a favor de las tasas, tienen la obligación de votar en el mismo sentido para que el Gobierno de Cantabria no suba las tasas a los santanderinos en las cantidades que se han acordado.”

Este argumento retrata perfectamente la demagogia del Alcalde de Santander y del Partido Popular con este silogismo: Si se defiende a los santanderinos que nos han votado hay que estar en contra de tasas que desde el Gobierno de Cantabria suben en gran porcentaje y que perjudican a las familias santanderinas. Que es exactamente y de manera brutal lo que acaba de hacer el Presidente sr. Diego del Partido Popular.

Hay veces que el paso del tiempo pone en su sitio las políticas de demagogía y de mero acoso y derribo a otras instituciones, que es lo que el sr. de la Serna ha estado haciendo durante cuatro años desde el Ayuntamiento de Santander contra el Gobierno presidido por el Sr. Revilla.

Y la prueba del algodón sobre los argumentos utilizados en la pasada legislatura, permiten  diferenciar lo que es defensa de Santander y sus ciudadanos, de lo que es el uso partidista de una institución (Ayuntamiento), como ariete contra otra (Gobierno de Cantabria).

Lo aprobado en el consejo de gobierno del 16 de febrero de 2012 será recordado como uno de los mayores retrocesos del estado de bienestar social de la historia de Cantabria.

Pero también y no menos importante el día será recordado como el día que el sr. de la Serna quedó en evidencia, en su uso de la demagogía y el partidismo.

Ni el mismo esperaría cuando dijo aquello, que en mayo de 2.011 el Partido Popular gobernaría en Cantabria ni que tomaría medidas tan impopulares como el “sartenazo” que el Gobierno de Cantabria ha metido con la subida de un 30% en las tasas de saneamiento y de recogida de residuos, el pasado 16 de febrero.

Pero, lejos de rectificar, el Alcalde de Santander “ha mostrado todo su apoyo y respaldo al presidente de Cantabria, Ignacio Diego, que, a su juicio, realizó un enorme ejercicio de responsabilidad como gobernante, motivado por su compromiso con Cantabria y con todos los cántabros”. Como si las subidas del anterior Gobierno fueran un mero capricho, y las de ahora son de responsabilidad política.

Está claro que en su caso, ante todo, la disciplina de partido, por encima de la defensa de los santanderinos y sus bolsillos.

A estas alturas, a poca gente coge de nuevas los engaños masivos que el Alcalde de Santander lleva haciendo años a los santanderinos con la venta de humo y de proyectos que nunca se consiguen. Pero el hecho de que tanto en el Gobierno de Cantabria como en el Ayuntamiento de Santander gobierne el mismo partido, el Partido Popular, desenmascara su labor política y le sitúa en una posición incomoda por entrar en contradicción lo que le impone su partido con sus propias palabras del pasado. Eso nos pone en una nueva visión de las políticas del Partido Popular en la Casona, que conforme avance la presente legislatura van a ir repitiéndose cada vez más.

Es “la prueba del algodón”, que ya ha llegado. Y el algodón no engaña.