De muestra…dos botones

A estas alturas nadie se cree que el Gobierno de Cantabria no invertía en Santander todos estos años. Bueno, nadie no. El Alcalde de Santander seguía defendiendo esa teoría numantina que tan buenos resultados electoralistas le ha dado al Partido Popular, pero que se compadece mal con la realidad, de afirmar que el Gobierno de Cantabria no ha invertido en Santander.

Y como no hay mejor razón que los datos, tenemos dos, concretos y celebrados estos últimos siete dias: la inaguración de un vial de un Kilometro de dos carriles por dirección entre la N-611 y el Parque Cientifico y Tecnologico en Peñacastillo, y por otro lado, la primera piedra del Centro de Salud en Nueva Montaña.

El primero, el vial, ya finalizado hace muchos meses, y financiado al 100% por el Gobierno de Cantabria dará una mejor movilidad transversal a toda la zona y dará un acceso rodado mas que digno al PCTAN. Si se retrasó en el tiempo fue por las pegas y problemas que el propio Alcalde de Santander puso al proyecto de vial durante la pasada legislatura. Afortunadamente el vial está hace meses concluido por el anterior Gobierno y lo único que ha hecho la pasada semana el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander es ponerlo en servicio. Una buena inversión para Santander negada meses y meses por el Partido Popular. Alli está.

El Centro de Salud de Nueva Montaña pudo poner la primera piedra por fin a pesar de los obstáculos de permisos, licencias y estudios de detalle interminables que el Alcalde de Santander puso de por medio la pasada legislatura. Se quería evitar que el Centro de Salud se pusiera en marcha por parte del Gobierno de Cantabria y con ello evitar la foto de una buena gestión del Gobierno. La primera piedra se puso porque, entre otras cosas, la obra se licitó y adjudicó por el anterior Gobierno, con una consignación en los presupuestos de Cantabria suficiente para iniciar las obras. Es decir, el nuevo Gobierno de Cantabria se ha encontrado con todos los deberes ya hechos por el anterior Gobierno. El Partido Popular solo ha llevado la piedra de casa para hacerse la foto. Pero el Centro de Salud de Nueva Montaña ya tiene en marcha las obras y dará un gran servicio a los vecinos de Nueva Montaña. Y también está alli.

Dos muestras del mismo botón: inversiones en Santander hechas y en camino de realización, que el Alcalde de Santander siempre negó, y que sólo el cambio político en el Gobierno de Cantabria ha permitido poner en evidencia esta misma semana: un vial y las obras de un Centro de Salud a casi un kilometro de distancia.

Hay muchos más botones de muestra, pero ya no caben en este post, pues no habría abrigo para tanto botón.

El único prao sostenible es un prao

En las últimas semanas ha habido algunas noticias de interés respecto de la política de suelo. En el marco del Estado, los responsables económicos del Partido Popular en el Congreso de los Diputados han vuelto a defender la total liberalización del suelo para frenar la especulación. También en el Reino Unido, el Gobierno de coalición conservador ha aprobado un proyecto de ley que sustituye todas las regulaciones previas y estimula a construir donde el mercado lo requiera.

El mercado de suelo y vivienda dista mucho del simplismo con el que lo ve el PP. Según una reciente información, los responsables económicos del PP, Cristóbal Montoro y Álvaro Nadal, han comentado que el Partido Popular, de ganar las elecciones, establecerá una nueva Ley de Suelo estatal. Esta última, junto a las leyes de suelo a implantar en las autonomías en las que gobierna el PP, permitirá que en España todo el suelo sea urbanizable, salvo que esté protegido.

Según el Partido Popular, el “boom inmobiliario se originó por el excesivo control del sector público sobre el terreno urbanizable”. Estas declaraciones enlazan con la exposición de motivos y con el contenido de la que fue la principal norma urbanística establecida en los tiempos del Gobierno del PP, el Real Decreto Ley 6/1998: un aumento del suelo urbanizable provoca un descenso del precio del suelo y ello hará que bajen los precios de las viviendas. Según dicha argumentación, los mercados de bienes patrimoniales, como son el suelo y la vivienda, se comportan como los mercados de bienes en general, en los que la mayor oferta hace bajar los precios.

Lo que desconocen o no quieren enterarse en el Partido Popular es que los aumentos de precios en la vivienda aumentan el deseo de acumularlos, lo que estimula la demanda y desencadena la cadena de la especulación. Además, la situación y calidad de cada terreno resulta decisiva en el caso del precio del suelo, no es lo mismo un terreno cercano a la costa que en un secarral, no es lo mismo un terreno en una zona lisa que en un terreno pindio, así que lo que marca el precio de cada parcela es la ubicación, sus prestaciones.

Existe una tendencia a sobredimensionar el suelo que se califica como urbanizable. Dicho suelo se valora en función de unas expectativas y no tanto como una materia prima precisa para construir. Es decir, hay un alto componente especulativo a la hora de fijar su precio en el mercado. El coste del suelo y el precio final de la vivienda están profundamente interrelacionados. Y de esta manera, los mercados de suelo y vivienda no pueden ser considerados mercados eficientes y su comportamiento real dista mucho del simplismo con el que lo describen los diputados populares.

A pesar de la evidencia de que la abundancia de suelo calificado de urbanizable y de crédito en condiciones excepcionales fue decisiva para alimentar la burbuja inmobiliaria y financiera que aún hoy sufrimos, hay quien rechaza aprender de los errores. Es el caso del Alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, del Partido Popular, que ha desarrollado un Plan de Urbanismo para Santander que agota el suelo rústico en Santander, a base de calificarlo en su totalidad urbanizable.

Por eso, cuando hablamos de desarrollo sostenible, debieramos acordarnos del pasado, de la crisis economica, de la burbuja inmobiliaria y que no hay mayor sostenibilidad que mantener praos a los que no les caiga encima el desarrollismo inmobiliario que tan funestas consecuencias han traido. Algunos todavía no aprenden.