El despropósito de la página web del Parlamento

Más vale tarde que nunca, pero ¿es esto una política 2.0? La nueva página web se planteó para interactuar con la sociedad. Un buen objetivo… ¡Pero a que costo! (más de 300.000 euros).

Al instante en las redes sociales y la opinión pública surgieron críticas por la falta de austeridad y despilfarro de tamaña cantidad de dinero.

Y además, desde profesionales que conocen el tema, consideran el trabajo mas asequible que la cantidad de partida en la licitación del concurso.

Tras los meses preceptivos del procedimiento se presentan 10 empresas a la licitación y se procede a la apertura del primero de los sobres del concurso.

Y entonces al Presidente del Parlamento, tras cuatro meses de furibunda defensa del proyecto en todos los medios, le entra un ataque repentino de austeridad y sensatez y decide cancelar concurso y suspender el proyecto de renovación de la web.

Y llegan las  preguntas:

Una, ¿por qué una cosa que hace cuatro meses era una inversión imprescindible de realizar, ahora de repente ya no lo es? Incomprensible la falta de planificación.

Dos,¿por qué se les ocasiona a 10 empresas, que con buena fe realizan su oferta con un gasto económico para ellas apreciable, un perjuicio económico irreparable y unas expectativas frustradas? Comportamiento perjudicial para las empresas cántabras y la creación de empleo.

Y tres, ¿por qué se origina un procedimiento administrativo de adjudicación de un concurso que conlleva un gasto para las arcas públicas del Parlamento de Cantabria y por tanto para sus ciudadanos? Decisión Dañina para el bolsillo de los cantabros.

Mi conclusion:

El Presidente del Parlamento debió de haber pensado los pros y contras de ese proyecto y su elevado coste económico. No lo hizo. Absoluta improvisación y falta de planificación.

Sí convocar a 10 empresas a realizar un esfuerzo por presentar una oferta económica y técnica y que no sirve para ninguna de ellas es lo que el Partido Popular entiende por crear empleo ya podemos agarrarnos que vienen curvas peligrosas para el empleo en Cantabria.

Sí al mismo tiempo, por procedimiento negociado sin publicidad, se adjudican dos paginas web de empresas del Gobierno de Cantabria a la misma empresa por importe cada una de ellas de 60.000 euros cerramos el círculo de la tomadura de pelo a empresas que arriesgan su dinero al presentarse a un concurso y la nula igualdad de oportunidades que tienen las empresas en Cantabria.

Desarrollar un concurso de este tipo origina gastos de publicidad y convocatoria para el Parlamento que no han servido para nada. Mas déficit por el despilfarro del Partido Popular. Lo contrario de lo que pregonan.

Concluyo. Este caso es uno de los ejemplos que mejor representa lo que lleva haciendo el PP al frente del Gobierno de Cantabria en seis meses.

Visto lo visto, el trabajo institucional tiene mucho que mejorar sí queremos que la política favorezca a los ciudadanos.

La participación como motor político

Para responder a las necesidades de la población debemos caminar tres lunas con los mocasines de la gente” (Proverbio Indio)

He considerado que los objetivos fundacionales de cualquier partido político deben marcar el eje de trabajo de la organización.

En mi caso, el PRC de Cantabria tiene entre sus objetivos fundamentales la escucha activa de las clases populares en todas las inquietudes y necesidades, y la cercanía en la forma de hacer política como herramienta del día a día de la participación ciudadana que el propio PRC debe ofrecer.

El retroceso electoral experimentado en los principales municipios en los pasados comicios, exige mas que nunca la potenciación y el impulso del propio PRC como organización política.

Ello implica, sin duda, hacer un partido mas fuerte si queremos cumplir esos objetivos. Nuestro desafío en este contexto pasa por la mejora continua de la organización y la acción política como motor para conseguir nuevas metas.

Un paso más en lo que algunos llaman la Política 2.0, que supone ni mas ni menos que nuevas formas de hacer política Regionalista: fórmulas en las que el Regionalismo que hacemos desde el PRC sea mas participativo y que permita involucrar mas activamente a los ciudadanos en las decisiones altruistas relativas a los asuntos públicos.

Un concepto emergente ligado a un conjunto de actitudes y valores relacionados con la participación, la cercanía y el diálogo directo con el ciudadano, elementos ya interiorizados por el ADN del PRC desde su fundación y que aportaría sin duda valor añadido a la organización.
El modelo tradicional de hacer política basado en el mensaje unidireccional,y que no permite interactuar suficientemente, debe evolucionar con los nuevos tiempos.Y en ello, las Nuevas Tecnologías deben jugar un papel fundamental.
Cada vez mas estudios hablan de la emocionalidad y el comportamiento humano en las organizaciones como parte de la mejora continua. Por ello, el PRC debe avanzar hacia valores de horizontalidad, cooperación, igualdad de oportunidades y participación que predominan en la nueva Política 2.0.
Se debe tender cada vez más, a la meritocracia, a que cada militante es influyente en función de lo que comparte y transmite a la sociedad, en un ambiente de igualdad de oportunidades y de absoluta democratización de ideas y opiniones, elementos no presentes en la mayoria de los partidos políticos, que necesitan de una mayor apertura, transparencia, participación de las bases y democracia interna.
Debemos abrirnos más hacia la sociedad, asumiendo cambios culturales, estructurales y orgánicos hacia unos valores que cada vez son más predominantes en la sociedad actual.
Ese será nuestro hecho diferencial que nos hará salir mas fuertes de la actual coyuntura, mas cercanos, y con una estructura perfectamente adecuada a los nuevos tiempos.
Hace falta voluntad y ganas por parte de quienes componemos el Partido, de dar pasos en esa dirección, dando voz a los ciudadanos en las decisiones políticas. Y evitando los estados de conformismo que inhiben la participación. ” Vivir en una burbuja no es bueno”.

Los ciudadanos como pretexto

El motivo de que una persona se adentre y participe en política es principalmente una vocación o una inquietud por ayudar a los demás, enmarcado en la participación en lo que se denomina el servicio público.

Al menos es la idea por la que hace diez años me afilié a un partido político, y en esas sigo: en aportar pequeños granitos de arena para arreglar o contribuir pequeñas/grandes cosas.

La política municipal y la responsabilidad que he desempeñado durante cinco años ya como concejal en el Ayuntamiento de Santander me ha permitido ver un poco de todo, desde concejales de todos los partidos que trabajan honradamente y desde su visión de las cosas, horas y horas, hasta quienes no pegan un palo al agua. Es decir, como la sociedad en su conjunto.

Pero por las características especiales de ser el Ayuntamiento de la capital de Cantabria, siempre ha existido una tendencia de los equipos de gobierno municipal del Partido Popular en realizar políticas no estrictamente municipales, y más bien de ariete político y victimismo que suponen poco, o más bien nada, de beneficio para el ciudadano a pie de calle.

La pasada legislatura fue un claro ejemplo, que en mi caso, como concejal de la oposición, me tocó sufrir. Posturas sectarias y una escenografía política de victimismo fingido por partes iguales que relegaban la gestión municipal a un segundo plano en plena crisis económica. Una vergüenza con la que está cayendo.

Los resultados electorales de 2011 han arrojado el control total del Partido Popular en la administración del Estado, de Cantabria y de Santander. Un panorama que, al menos en teoría, dejaría las aguas municipales remansadas y en paz. Sin tanta tensión fingida desde el Ayuntamiento, el equipo de gobierno municipal podría dedicarse a lo que preocupa realmente a los ciudadanos. A crear empleo, a generar más igualdad en los barrios, a hacer más políticas sociales, en una palabra, a crear más calidad de vida. Pero la realidad, en el desarrollo de la legislatura en sus primeros movimientos, está siendo lo contrario realmente: los primeros presupuestos de cantabria que realiza el Partido Popular se olvidan de Santander a diferencia del anterior Gobierno, y la Consejería de Urbanismo bloquea el PGOU alargando su proceso un año más y retardadando un Plan de Urbanismo que lleva redactando el Partido Popular desde 2005, con resultado infructuoso.

No seré yo quién entre a dar o quitar razones al Gobierno o al Ayuntamiento. No caben excusas, pues siendo del mismo partido ambas instituciones, no cabe vender más humo de la lucha partidista. Es una cuestión mucho más grave.

Se trata de las luchas subterráneas de poder en las que lo que realmente preocupa a los ciudadanos, que es su propio bienestar, quedan en segundo plano. Pues quién tiene que gobernar pensando para ellos secuestra a los ciudadanos y los utiliza como arma arrojadiza para sus propios objetivos personales y políticos. ¡Ojo! Estando ambas instituciones en manos del mismo partido y con mayoría absoluta!. Es el ejemplo de la utilización de los ciudadanos como excusa, como pretexto.

Para calificar esta situación que vivimos en Santander, valdría aquella exclamación que afirmaba un conmilitón: ¡¡¡Cuerpo a tierra, que vienen los de mi partido!!!