La herencia recibida

Llevó en mi papel de concejal desde el comienzo de la crisis financiera, intentando conocer las cifras totales de las facturas que desde el Ayuntamiento de Santander se adeudan a proveedores, mayoritariamente pequeñas empresas, a través de preguntas en Pleno, mociones, peticiones de documentación…

La respuesta siempre ha sido la misma por parte del Alcalde y del equipo de gobierno: El Ayuntamiento de Santander no adeuda ninguna factura a ningún proveedor, y se pagan todas las facturas a tiempo. Cuatro años escuchando la misma versión.

En la última ocasión, con motivo del Pleno del Ayuntamiento celebrado el pasado día 29 de febrero de 2.012. El Alcalde, cuestionado al respecto por el grupo municipal regionalista, afirmó que las arcas municipales gozan de muy buena salud, que cada vez hay menos deuda municipal y que las facturas se pagan al día puntualmente.

A veces las declaraciones de los responsables municipales se compadecen mal con la realidad. Y este es el caso.

La situación real de las finanzas municipales del Ayuntamiento de Santander: El Informe del Interventor Municipal firmado el 28 de febrero de 2.012 reconoce un remanente de Tesorería negativo en el año 2.011, por importe de 4.300.000 euros, lo cual, en aplicación del artículo 193 del RDL 2/2004, le obliga a: 1.  “…El Pleno de la Corporación deberá proceder a la reducción de gastos del nuevo Presupuesto por cuantía igual al déficit producido”, y 2. “De no aprobarse dicha medida, el Presupuesto del ejercicio siguiente habrá de aprobarse con un superavit inicial de cuantía no inferior al repetido déficit”.

Traducido: El año 2.011, pese a la visión idílica vendida por el Alcalde, se ha cerrado, un ejercicio más, con déficit, por importe de mas de cuatro millones. Ello exige un plan de ajuste inmediato para recortar mas de 4 millones de euros del Prespuesto de 2012 que sólo lleva 15 dias en vigor, o que el Presupuesto de 2013 se haga con un superávit de mas de 4 millones de euros. Es decir, o un recorte inmediato (un nuevo recorte del Partido Popular), o hacer un ejercicio de ciencia ficción en 2013 aprobando un Presupuesto Municipal con superávit.

Ese es el maravilloso escenario financiero que el Alcalde Sr. de la Serna nos vende un dia si y otro también a través de los medios de comunicación, y que tan mal casa con la realidad.

La deuda a proveedores del Ayuntamiento de Santander siempre negada en público. El equipo de gobierno ha decidido solicitar de la línea ICO para Ayuntamientos la cantidad de 24 millones de euros. La versión ofrecida es de solicitar 13 millones y pico de euros para las facturas que se están tramitando y otro 10 millones y pico para las obras de recogida neumática de Castilla-Hermida. La realidad: esta convocatoria de créditos está destinada a las facturas pendientes de pago a fecha 31 de diciembre de 2011. No para las que se están tramitando en alguna de sus fases, sino para las que están pendientes de pago y con todos los trámites de expediente de pago a fecha de 31 diciembre de 2011. No se quiere decir la verdad.

Si según el Alcalde, en el Pleno de 29 de febrero pasado, no se debía a nadie ¿Por qué se acude a una línea de crédito ICO específica para pago de proveedores y facturas pendientes?. El propio concepto de la línea de crédito ya responde y despeja las dudas. No era cierto que el 29 de febrero no se debían facturas del año 2011, pues de lo contrario no se acudiría a ese tipo de créditos.

La solicitud de créditos de la línea ICO exige ademas de la relación de las facturas que se deben, que un Plan de Ajuste sea elevado al Pleno del Ayuntamiento para su aprobación antes del 31 de marzo de 2012. Y no será un simple formulismo, sino que debe ser un plan realista, con ingresos “consistentes” con su efectiva evolución en los ejercicios 2009 a 2011, incluyendo un “calendario de reformas estructurales” y precios o tasas suficientes “para lo que deberán incluir información suficiente del coste de los servicios públicos y su financiación”.

En los últimos años, los presupuestos municipales, hechos más desde la imaginación y la falta de realismo, han sido sistemática y públicamente denunciados por nuestro grupo municipal, por no ser ajustados a la realidad. Espero que el Plan de Ajuste, en esta ocasión, sea hecho desde el rigor y la prudencia.

Al menos desde el año 2.007, hemos podido realizar propuestas y ofrecer alternativas que han sido rechazadas por el Partido Popular y su rodillo. A pesar de ello, seguimos en esa disposición de poder sumar y apoyar a una situación dramática para las finanzas municipales. Pero para ello, el Partido Popular debe comenzar reconociendo que hay un grave problema financiero, y, a partir de él, buscar entre todos la manera de solucionarlo.

Ignacio Diego, como Presidente de Cantabria, está intentando ocultar su incapacidad para gestionar la Comunidad Autonoma, aludiendo a una “deuda oculta”, y a una “herencia recibida” del Anterior Gobierno de Cantabria, es decir, jugando a confundir a la ciudadanía cántabra.
 
En el Ayuntamiento de Santander, por gracia o por desgracia, el Alcalde y su equipo de gobierno no pueden aludir a “herencias recibidas” del pasado, pues desde el inicio de la etapa de los ayuntamientos constitucionales, Santander sólo ha conocido un partido político en su gobierno municipal: el Partido Popular. Aunque conociendo las cortinas de humo que continuamente se lanzan desde la Casona municipal, no hay que descartar un complot judeo-masónico como culpable de la pésima y moribunda situación financiera municipal.

Nunca más

El 8 de octubre de 2.008, una explosión de gas y un incendio posterior, en circunstancias aún no bien explicadas de los números 41, 43 y 45 de la Calle Tetuán, provoca el desalojo de las 29 familias que habitan en él.

Las circunstancias del suceso me hizo implicarme a mi y a todo el grupo municipal regionalista en una situación dramática para las familias afectadas, y para ello, propusimos una bateria de medidas para hacer más facil el regreso a sus viviendas, aportando nuestro pequeño granito de arena para los vecinos. Poco o nada obtuvimos del equipo de gobierno municipal. Solo recurrir “a la normativa vigente”, que ellos mismos imponen con su mayoria absoluta. Y “cero” voluntad política.

En el camino, muchas protestas vecinales para recibir algo tan sencillo como la licencia de obras para rehabilitar el edificio, que el equipo de gobierno denegó, alegando estar el edificio fuera de ordenación.

La mayoria de los vecinos propuso una modificación puntual del PGOU para adecuar esa situación. Tampoco quiso el equipo de gobierno. Sin embargo, otros edificios más emblemáticos seguro que tendrán su modificación puntual del PGOU, si ello fuera necesario.

Muchas personas mayores y legítimos habitantes de esas viviendas han ido falleciendo en estos 41 meses. Los que sobreviven, han luchado hasta la extenuación por poder tener la oportunidad de regresar a sus casas. Se han encontrado de frente con la ruina del edificio decretada por el Alcalde de Santander. Sin solución ni oportunidad para la enmienda.

Y hoy me dicen al oido, que la ejecución de la ruina y el derribo del edificio es más que inminente. Un cúmulo de hechos que imposibilitaron que unos vecinos, que se vieron desalojados de sus viviendas hace tres años y medio, hayan podido volver a sus hogares. Sin una explicación a todo lo que ha pasado, ni porque desde el primer dia se deja deteriorar el edificio mucho más de lo que el incendio produjo, ni se tomaron medidas rápidas y directas destinadas a proporcionar cobertura técnica y jurídica a la rehabilitación de los números 41, 43 y 45 de la calle Tetuán al día siguiente del incendio.

Para esto deberíamos estar los servidores públicos, para ayudar a la gente, y evidentemente, en la calle Tetuán, eso no fue así. Eso no puede pasar más. Nunca más.

Recordando buenos momentos

Hoy he tenido la oportunidad de asistir al Colegio La Salle, en su Semana  Cultural, para hablar de nuestro “paso por el colegio a la política”. Una amable invitación del mi Colegio, después de 24 años que hace que finalice mis estudios allí.

Dos horas amenas con un auditorio de 4º de la E.S.O., y en el que pude compartir con Jaime Blanco (PSOE), Juan Mazarrasa, Miguel Saro (IU) y Daniel Portilla (PP) nuestras vivencias en el Colegio y las inquietudes que tenemos cada uno en la política.

Nos faltó tiempo, pues el tema da mucho de si, pero entre anécdotas y vivencias de cada uno, me pude dar cuenta que a pesar de las diferencias ideológicas de cada uno, hay cosas que nos unen y en las que mucho tiene que ver lo vivido y aprendido en el Colegio del antiguo Paseo del Alta que cumple 72 años establecido alli.

La moderación de Jose Javier y la amabilidad de profesorado y dirección hicieron el resto. Merece la pena reencontrarse con los buenos momentos del pasado, y uno de ellos, el Colegio La Salle.