Cohesión social y territorial para ser Ciudad Inteligente

La ciudad de Santander ha iniciado la carrera para llegar a ser una “Ciudad Inteligente”. Bonito objetivo que defiendo personalmente, pero con un muy largo camino que queda por recorrer.

Para llegar a ese punto, sin duda la primera prioridad a cubrir se trataría de la cohesión social y territorial, es decir, frenar dos tendencias presentes en Santander en 2.012: por un lado, la segregación social de la ciudad, entre barrios de primera y barrios de segunda, y por otra, la falta de accesibilidad de muchas zonas de la ciudad para dar cabida a colectivos excluidos como niños, mayores y personas con discapacidad.

Un centro de la ciudad cada dia mas despoblado y con barrios marginales crecientes, zonas “altas” como la ladera sur y norte del Paseo del Alta (Gral.Dávila), y la calle Alta, y zonas con escasez de equipamientos como la zona de Castilla-Hermida y Barrio Pesquero, conforman un panorama de un “Santander a dos velocidades”.

La consecución de esta cohesión social y territorial exige como condición “sine quan non”, por generar recuperación de barrios degradados a través de viviendas de promoción y asequibles, construcción de escaleras mecánicas en barrios inaccesibles, y una mejora distribución de los recursos públicos: zonas verdes, equipamientos, dotaciones y servicios.

¿Con que objetivo? En el primer peldaño de la consecución de “Ciudad Inteligente”, debe estar equiparar condiciones de vida de todos los santanderinos sea cual sea su lugar de residencia y su origen social. La prioridad es que la ciudad sea “inteligente” redistibuyendo los recursos y transformando cada uno de sus rincones.

Ello implica, además de la colaboración pública-privada imprescindible, la apuesta desde las instituciones públicas por intervenir de manera decisiva en este punto. Y sobre todo, desde el presupuesto municipal, que en los últimos años, ha sido la verdera cenicienta en la ejecución del presupuesto del Mandato del Alcalde de la Serna.

El mal llamado “plan de ajuste” municipal aprobado recientemente, pues es realmente un “plan de rescate” en toda regla, tiene entre sus muchos sacrificios, la inexistencia en la práctica de capítulo de inversiones municipal hasta el año 2.014, y hasta 2.022 un capítulo de inversiones perfectamente intervenido y nada exhuberante.

Este dato de falta de inversiones desde el presupuesto municipal de Santander, fruto de la deuda y la mala gestión del Partido Popular en Santander desde el principio de los ayuntamientos democráticos, arroja un escenario de dificultad añadida en el camino hacia la “Ciudad Inteligente”.

Quería compartirlo porque Santander tiene ciudadanos “Inteligentes”, y muchos. Aunque no se avanza con paso firme hacia una “Ciudad Inteligente”.